La institución mediante la tarea profesional educativa de la docente Laura Santinelli viene hace varios años realizando un proyecto ecológico pedagógico de impacto y aporte comunitario promoviendo el cuidado del entorno, la gestión responsable de los residuos y la generación de conciencia ambiental.

El viernes pasado la Esc. Alma de Montaña recibió una estatuilla del Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza que la destacó como actor relevante en la gestión ambiental por sus acciones de concientización, limpieza, reciclaje y cuidado del ambiente.

El reconocimiento fue entregado durante la visita que realizó a Tupungato el Director de Gestión y Fiscalización Ambiental de la Provincia, Leonardo Fernández, que resaltó la labor que realizan los estudiantes de quinto año, definiendo que realizan un trabajo “importantísimo” para la comunidad y puso en valor el rol de los denominados pequeños generadores, es decir aquellas personas que, desde sus acciones cotidianas, también contribuyen al cuidado del ambiente.

La actividad tuvo la presencia del Intendente Gustavo Aguilera y la Coordinadora de Gestión Ambiental Municipal Celeste Zuñer junto a autoridades del establecimiento y Dirección General de Escuelas.

La impulsora de estas iniciativas es la profesora Laura Santinelli, que desarrolla junto a sus estudiantes distintas propuestas vinculadas a la educación ambiental. Entre ellas se encuentran las brigadas de limpieza, mediante las cuales alumnos y alumnas del último año recorren zonas cercanas a la escuela y barrios donde viven, recolectando residuos sólidos urbanos.

La docente también coordina el Bachiller de la Alma de Montaña y promueve que las diferentes materias incorporen una mirada ambiental en sus proyectos. Como parte de la exposición que se realiza a fin de año, los estudiantes elaboran productos vinculados con el reciclaje, la reutilización y el aprovechamiento de recursos, incluyendo experiencias de compostaje y la elaboración de cremas, pomadas y bálsamos labiales a partir de flora autóctona y productos naturales.

Santinelli explicó que, al comienzo, algunas propuestas generan resistencia entre los estudiantes, en especial cuando se trata de salir a limpiar espacios públicos. Sin embargo, la experiencia directa permite modificar esa mirada y comprender que el cuidado del ambiente es una responsabilidad colectiva.

“Somos nosotros los que hacemos el ambiente donde vivimos”, expresó la profesora, al remarcar la importancia de involucrar a la comunidad y trabajar estos conceptos desde la escuela y los hogares.

El objetivo de estas acciones trasciende las actividades escolares. La docente busca que los conocimientos y valores adquiridos permanezcan en los jóvenes una vez finalizada su etapa secundaria y puedan ser aplicados en sus futuras profesiones y ámbitos de desarrollo e indicó, “Desde su lugar siempre en algún punto, si se conectan bien con el medio ambiente, pueden ser agentes de cambio”