La pandemia del coronavirus apenas modificó la vida en Uruguay. Con poco más de 260 contagios en los últimos 15 días y sólo 46 muertes desde que se registró el primer caso, el país vecino se prepara para el verano y busca evitar un rebrote de la mano de los turistas que habitualmente ingresan durante los meses de calor.
Los inmobiliarios presentaron una propuesta al Ministerio de Turismo para que sólo puedan ingresar argentinos propietarios y aquellos que alquilaron un inmueble por un periodo mayor a un mes ya que pueden hacer la cuarentena y a la semana el hisopado. Lo cierto es que, el presidente uruguayo Luis Lacalle Pou puso en dudas la apertura de sus fronteras el próximo verano. «Hoy no estamos con las condiciones de asegurar que vamos a tener las fronteras abiertas con la Argentina y con Brasil», subrayó y luego puntualizó que el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) está trabajando con el «Plan Verano» para evaluar «algún tipo de ingreso de turistas para que la temporada no sea un fracaso».
La propuesta impulsada por Gustavo Pereira, titular de la inmobiliaria Amarras ya fue presentada a la Cámara de Inmobiliarias de Maldonado y Punta del Este y ya la recibió el ministro de Turismo, Germán Cardoso. “Son pedidos muy puntuales y concisos. En ese sentido, estamos proponiendo dos puntos. Uno, dejar pasar a los propietarios, con los protocolos necesarios ya que pueden hacer la cuarentena y hacerse el hisopado a la semana, porque pueden pasar períodos largos. El otro, es para las personas que alquilan y se debería apuntar en principio a un período largo. Nosotros decimos un mes, pero puede ser más o menos. Lo ideal es que la persona contemple la posibilidad de estar una semana en cuarentena y aprovechar el resto del tiempo”, detalló Pereira.
Los argentinos son el principal público que llega a las playas uruguayas y si bien, como consecuencia del Covid, la temporada 2021 aún es una incógnita, las inmobiliarias locales apuntan a tener un verano “diferente” con nuevas reglas, pero con la posibilidad de recibir turistas. “De esta manera, apuntamos a tener una temporada no en un ‘pico’, sino ‘aplanando la curva’, lo que permitiría mantener una estabilidad. Eso sería bueno para los empleos, para la población, en general, pero siempre manteniendo los recaudos frente a la pandemia”, explicó Pereira.
“El objetivo de nuestros clientes ya no es sol y playa sino seguridad sanitaria y escapar de la cuarentenas en los países de origen. Esto hace mucho más atractiva nuestra oferta como país”, concluyo Pereira.









