El hecho ocurrió en Tupungato. La automovilista, de 23 años, tenía 1,49 g/l de alcohol en sangre y debió ser resguardada por la policía para evitar que fuera linchada por los familiares de la víctima.
Una pequeña menor de edad se debate entre la vida y la muerte tras ser embestida por una camioneta en el departamento de Tupungato. El siniestro vial, que tuvo lugar en la intersección de las calles Mathons y Liniers, sumó indignación cuando las pruebas científicas confirmaron que la conductora del vehículo manejaba con un nivel de alcohol en sangre casi tres veces superior al límite permitido por la ley mendocina.
Un retroceso trágico
De acuerdo con las primeras investigaciones policiales, la niña caminaba por la zona cuando fue sorprendida por una camioneta Ford Ranger que realizaba una maniobra de marcha atrás. Por razones que aún se intentan establecer, la conductora no advirtió la presencia de la menor y la atropelló, provocándole heridas de extrema gravedad.
Al arribar la patrulla policial al teatro del hecho, se encontraron con un escenario de extrema tensión. La conductora no estaba junto a la camioneta; había tenido que refugiarse en las inmediaciones debido a que familiares de la pequeña víctima, en medio del dolor y la desesperación, intentaron agredirla físicamente. Los uniformados lograron poner a resguardo a la mujer antes de que la situación pasara a mayores.
Traslado de urgencia y diagnóstico reservado
La menor recibió asistencia médica de inmediato y, ante la complejidad de su cuadro, fue trasladada de urgencia al Hospital Pediátrico Humberto Notti. Los profesionales de la salud le diagnosticaron traumatismo encéfalo craneano (TEC) grave, por lo que permanece bajo estricto monitoreo médico y su pronóstico es reservado.
Alcoholizado al volante y aprehendida
Por disposición del ayudante fiscal en turno, se desplegaron rápidamente las medidas de rigor en la escena del hecho. Personal de la Policía Científica realizó las pericias accidentológicas correspondientes y se ordenó el secuestro de la camioneta Ford Ranger.
La situación procesal de la conductora, una joven de 23 años, se complicó definitivamente tras el examen de alcoholemia:
El dosaje de alcohol arrojó un resultado de 1,49 gramos de alcohol por litro de sangre (g/l), superando ampliamente la tolerancia cero o los límites vigentes para conductores particulares.
Ante este resultado, la joven quedó inmediatamente aprehendida y fue puesta a disposición de la Oficina Fiscal de la jurisdicción. En la investigación del caso trabaja de manera coordinada el personal de la Comisaría 20.ª, Policía Científica y la división de Investigaciones, bajo las directivas de la justicia local para determinar la imputación definitiva de la detenida.







