El lunes la jueza Maris Silvia Bernal, miembro del Tribunal Superior de Justicia de Jujuy, regreso de Miami, Estados Unidos, uno de los países más afectados por el avance del coronavirus, pero se negó a cumplir con el aislamiento obligatorio impuesto por el decreto presidencial. Intentó incluso eludirlo con un hábeas corpus. Ahora permanece aislada en un hotel céntrico de esta capital.
La jueza se amparó en una de las excepciones del decreto firmado por el presidente Alberto Fernández, referida a las personas que ocupan cargos jerárquicos en los tres poderes del Estado, tanto a nivel nacional como provincial. Al ser informada por efectivos policiales sobre el aislamiento que debía realizar, se negó, alegando que era una detención ilegal y presentando un hábeas corpus, herramienta legal prevista contra una privación ilegítima de la libertad.
Sin embargo, al conocer la resolución firmada por el Comité Operativo de Emergencias (COE) local, que imponía la cuarentena, dio marcha atrás con la presentación y accedió a acatar la medida en un hotel céntrico, en el que permanece bajo custodia policial y tanto Bernal como las otras seis personas que llegaron con ella del exterior cumplen el aislamiento.
En las últimas horas, al hacerse públicos los hechos desde múltiples medios locales, Bernal emitió un comunicado en el que afirmaba que no eran de esa manera las versiones que circulaban en la cual la colocaban en una actitud reticente o contraria al cumplimiento de las medidas dirigidas a minimizar el efecto devastador del flagelo que afecta al mundo (COVID19), pero su interposición de habeas corpu le jugo en contra y desde el gobierno provincial comunicaron que la funcionaria intentó evitar los controles sanitarios de rigor, pero el personal interviniente hizo cumplir la firme decisión de cuidar la salud y la vida de los jujeños.








