Minutos después de las 20, la Virreina Nacional de la Vendimia llegó a su tierra natal. En la rotonda del Gaucho, sobre ruta 40, comenzó la caravana con el carro vendimial y su majestad saludando a los vecinos que la veían pasar hacia la plaza departamental. El transitar sobre el casco céntrico tunuyanino sobre la Avenida San Martín, los vecinos aplaudían, gritaban y coreaban el nombre de la Virreina Nacional.
Posteriormente, llegó el momento de reunirse con los vecinos en la plaza departamental donde la esperaría mas de 4 mil personas.
Continuamente, Eugenia bajó del carro y caminó unos 80 metros sobre la calle lateral de la plaza. La fiesta continuaba con un saludo hacía el pueblo que había ido a recibirlos, pero además había una sorpresa musical con la Banda Militar Granaderos Chepoyá y también el canto de Tomás Peñaloza.
La primera parte del festejo había concluido, llegaba el momento de recorrer la ruta 92 e ir a su pueblo natal. Antes, pasó a saludar a los vecinos de Colonia las Rosas en una caravana «Expres». Desde la organización decidieron que pasará en una camioneta saludando por la ventanilla y no como fue el recibimiento en Tunuyán.
A continuación, las pérgolas eran su próxima estación de cambio de vehículo, allí Euge se volvió a subir al carro y empezó su recorrido hacia el distrito que la vio crecer, Vista Flores. La localidad se encontraba desbordada de alegría y emoción (parecía las caravanas de los equipos de fútbol de River y Boca). Desde el puente blanco, ubicado a la entrada norte del distrito, había gente recibiendo con aplausos e inclusos empleados y clientes de la estación de servicio parando su actividad para recibirla con aplausos.
El recorrido transcurría por la Avenida San Martín, vecinos del lado este y oeste de la arteria anteriormente mencionada acompaño esa llegada histórica. La historia continuaba, ya que en la Plaza Manuel Belgrano había mas de 1500 personas esperando su arribo y al llegar muchos vecinos la abrazaron, lloraron y corearon su nombre.
Finalmente, la Virreina con sus atributos caminó por la plaza que seguramente alguna vez tomó mate, se rió, jugó, creció y muchos más. En el centro de la plazoleta, la esperaban los locutores e incluso el cantante Rodrigo Aveiro para concluir una verdadera fiesta. Papeles, cánticos, aplausos, fotos y videos que perdurarán en la memoria no sólo para María Eugenia Serrani, si no también para todos los vecinos que presenciaron tan importante momento.











