NOTA DE OPINIÓN DE UCIM
La UCIM ve con preocupación las medidas decretadas por el Presidente de la Nación en relación al cierre de las exportaciones de carne. La decisión, sin dudas atenta contra la producción y puede provocar, como ya lo hizo en el pasado, la disminución del stock ganadero, la pérdida de puestos de trabajo y desinterés y desinversiones.
Afectará sin duda nuestra economía y fundamentalmente en cuanto al comercio exterior y en consonancia con la Federación de Cámaras de Comercio Exterior de la República Argentina, la UCIM cree que esta decisión «restringe seriamente el normal desarrollo del comercio internacional y del sector frigorífico en particular, actividades de largo plazo al igual que la ganadería, donde medidas de corto plazo como las anunciadas, impactan nocivamente. Esta medida hará incumplir compromisos internacionales -con todo lo que esto conlleva- y resentirá el ingreso de divisas genuinas que tanto necesita nuestro país».
Da la impresión de que no hay nuevas ideas para manejar la inflación, ni el aumento de los alimentos provocado principalmente por el desmanejo en las variables macroenómicas y se pretende solucionar con recetas que han sido aplicadas y han fracasado y que van a perjudicar seriamente a un sector que genera ingresos y asegura un gran número de puestos de trabajo -aproximadamente 400.000 empleos directos e indirectos-.
También, esta medida nos afecta con país y permitirá a los países de la región que compiten con Argentina que se autoexcluirá con esta medida, ganar nuestros mercados, que tanto trabajo costó conseguir.
El impacto de esta decisión perjudicará la provisión de carne al interior del país y aumentará el precio -motivo por el cual supuestamente se toma esta medida- dado que la Comisión de enlace de Actividades Agropecuarias CEEA, ha anunciado un cese de comercializacióN de todas las categorías de hacienda vacuna desde las 0 del jueves 20 de mayo hasta las 24 del viernes 28 de mayo.
La reacción del campo va a generar, a un mediano plazo, como ya lo dijimos. desabastecimiento y aumento de precios. Lo peor de todo es que esto coarta una vez más la libertad de trabajo y de comercio.
Es imprescindible para los sectores involucrados promover el diálogo y llegar a un acuerdo por el bien de toda la sociedad argentina.
Seguir trabajando, produciendo y desde el sector público, apoyar a la productividad y competitividad del sector cárnico que promuevan la exportación de excedentes, con la consecuente generación de divisas tan necesarias, tendrá como resultado la expansión de la producción, que pueda producir a mayor escala, lo que permitirá finalmente bajar los precios.







