La Fiscalía en representación del estado puntano, lleva adelante una denuncia por violación del Artículo 205 del Código Penal contra empleados administrativos y efectores de Salud del Hospital de Fortuna, ubicada a 280 kilómetros de la capital hacia el sur provincial, por realizar una fiesta clandestina de despedida de soltera en la casa de una odontóloga, en tanto la ministra de Salud Silvia Sosa Araujo adelantó que desde el ministerio se trabaja «en las sanciones administrativas pertinentes, atento a que las personas que participaron del festejo son personal dependiente de la provincia» y «no respetaron los decretos nacionales y provinciales y los protocolos de aislamiento social, preventivo y obligatorio».
«Estamos al borde del abismo», afirmó el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, durante el informe del Comité de Crisis local, al referirse a la probabilidad que la provincia comience a registrar «circulación comunitaria del virus», debido a que actualmente hay 46 casos registrados, aunque hasta la fecha no se registró ninguna muerte por Covid-19.
Además, la preocupación del Comité de Crisis se debe a que el viernes pasado un camionero dio positivo de coronavirus, luego de ingresar a la provincia con un PCR negativo, cuando se lo volvió a hisopar tras cumplir los siete días de aislamiento que establece el protocolo.
Este paciente declaró que solo había estado aislado con su madre, «lo cual no fue cierto» porque «estuvo con su esposa y su hija» que resultaron positivas para la enfermedad, explicaron desde el Comité, pero ese retaceo de información para establecer la trazabilidad fue más grave, debido a que el transportista no informó que es dueño de una verdulería y que su hermano posee otro comercio del mismo ramo que recibe insumos de su parte.









