El presidente de YPF, Guillermo Nielsen, planteó sin eufemismos, ni medias tintas la crítica situación en la que se encuentra la petrolera y aseguró que “YPF no puede seguir adelante con este nivel de deuda y no puede seguir adelante con tantos empleados en la compañía para producir menos petróleo”, hay que “dar vuelta” la firma y además advirtió que en una década se elevó un 112 % la cantidad de empleados por barril producido y destacó que las deudas se multiplicaron por cinco. Nielsen fue uno de los oradores de la XXIX Conferencia de La Jolla del Institute of the Americas que se realizó en esta oportunidad por medios virtuales y de la cual participó Energía On.
En el encuentro explicó que “hay una fuerte coincidencia con el CEO que acaba de ser nombrado, Sergio Affronti, que es alguien que creció en YPF y también con los diferentes vicepresidentes que se unieron a la compañía”, detalló que “tenemos en esencia la misma visión estratégica de lo que YPF debe ser, que es que YPF debe ser una compañía de gas y petróleo”, remarcó ademas que “la electricidad está bien, los fertilizantes están bien, pero nuestro negocio es el petróleo y el gas y debemos focalizarnos allí porque la situación de la compañía es extremadamente demandante” y precisamente por ello, Nielsen detalló, con una comparación numérica, la situación en la que se encuentra la principal petrolera de Argentina.
“La cuenta de personal por barril producido de YPF en 2010 era de 21 personas que usaba la estructura de YPF para producir un barril de petróleo. Y en 2019 nos fuimos a tener 44,6 personas para producir el mismo barril de petróleo”, aseguró Nielsen en una charla que se mantuvo en inglés y en la que también analizó el impacto del coronavirus en la industria.
El mes pasado la operadora informó a su personal un plan de recortes salariales que va del 10 % para los trabajadores con menores rangos y llega hasta el 25 % en el nivel de conducción. Pero ahora la advertencia de Nielsen marca que la operadora podría avanzar directamente hacia un plan de reducción de personal.
En los próximos doce meses la operadora debe hacer frente al pago de cerca de 2.000 millones de dólares correspondientes a diversas obligaciones negociables que colocó en los últimos años, la mayoría de las cuales estuvieron destinadas a potenciar los desarrollos en Vaca Muerta, pero que ahora se enfrentan con la compleja situación de no poder renegociar la mayoría de los vencimientos en momentos en los que la caída de la demanda desplomó el nivel de ventas.








