En las últimas horas, se conocieron las declaraciones de Alfredo Cornejo respecto de la necesidad de endurecer los requisitos de ingreso a la Policía de Mendoza. En tal sentido, el gobernador advirtió que se va a separar a comisarios sospechados de robar combustible.
Esto inició todo un debate referido a los uniformados locales, discusión a la que no escapó el ministro de Seguridad Gianni Venier: “Si uno se pone a mirar en otras aéreas del Estado pasa lo mismo, el Estado ha dejado de funcionar en todas las áreas y ahora se está yendo a arreglarlo a trabajarlo con criterios científicos”, sostuvo en diálogo con Te Digo Lo Que Pienso, que se emite de lunes a viernes de 6:50 a 9:00 en Radio La Red Mendoza 94.1.
A su vez, explicó: “Lo que estamos haciendo en la policía es fortaleciéndola, trabajando con el IUSP, que es el instituto que capacita a los policías, donde les vamos pasando los requerimientos para que vayan ajustando los planes de estudio, haciéndolos más exigentes, y también haciendo más exigente el ingreso”.
Al mismo respecto, Venier puntualizó: “Algo que estamos haciendo y que se había dejado de lado hace mucho tiempo es la encuesta familiar y personal del policía. Queremos ir contra los policías que estén relacionados con el delito de un modo u otro”.
Respecto de los comisarios separados, el ministro de Seguridad explicó: “Lo del combustible es una de las cajas, se hacia la vista gorda en lo que son delitos y malas prácticas, hay una serie de personas que están investigadas, que se venía sospechando hace mucho y que se comentaba y la Inspección General de Seguridad (IGS) tomó las medidas”.
También reveló que se ha puesto en práctica un sistema de sanción policial: “Es un modo de mejorar el sistema, simplemente cumpliendo la ley. Estamos acelerando la IGS, haciéndola funcionar como debe funcionar un organismo administrativo”, dijo.
Luego, Venier reveló: “Cuando llegamos había unos 3 mil expedientes parados, es decir que un tercio de la policía había cometido hechos que no se habían investigado”.
Y volvió sobre la cuestión de la formación: “Vamos a ir exigiendo cada vez más, preferimos una policía de menor número pero mejor preparada que una policía numerosa que no tiene preparación, contención o librada al azar”.
El ministro confesó que en la actualidad hay 21 policías denunciados por violencia de género —dos de ellos detenidos por orden de la justicia—, un tercio más que en 2016 y 2015 donde hubo 7 cada año.
A la hora de hablar sobre los presos por violencia de género que hacen huelga de hambre en estas horas, el funcionario aseveró: “Hay que ponerse en una dirección, si estamos de acurdo o no respecto de que haya beneficios para quienes cometen delitos contra las mujeres o violencia intrafamiliar. Hay todo un pensamiento machista. Si lo vamos a ver dentro del código, es un delito como cualquier otro”.
¿Hay superpoblación carcelaria? Para Venier, no: “El año pasado estuvo en presidente de la CIDH cuando se habló de la tasa de detención nos dijo: ‘Si alguien comete un delito tiene que estar preso el tema es que la prueba que se considere para ello debe ser la mejor posible y los jueces deben ser imparciales’”.
Con relación al tema de los femicidios, donde se considera que hay muchos detenidos, el ministro sostuvo: “Este año hubo 1.700 denuncias y solo 320 presos. Ello para que no haya riesgo para la víctima”.
Más adelante, advirtió a “todos aquellos que tienen situaciones de violencia con sus familias”: “Que hagan tratamiento, que vayan ya al psicólogo, que vayan a sus municipios a las oficinas a decir ‘che me estoy moviendo de un modo que puedo ser violento’’”.
Y añadió: “Acá el problema no es cuanta gente va o no (a hacer tratamiento), sino todos aquellos que siguen hiriendo a sus mujeres, a sus familias”.
Finalmente, fue directo al grano: “Aquel que en el momento está por cometer un delito de mano armada o pegarle a la señora no lo tiene que hacer y va a evitar futuros problemas”.
Y arriesgó, respecto de los largos procesos judiciales: “¿Sabe cómo se resuelve esto? Con velocidad judicial”.







