Luego de que el joven Alejandro Marcelo Reynaga de 29 años fuera asesinado de un balazo en el rostro por delincuentes que le robaron su teléfono celular frente a su casa de la localidad bonaerense de Merlo, la polémica sobre la elevada cantidad de hurtos de este tipo se reactivó.
Es que en tan solo tres meses, hubo un crecimiento del 42,8 % en la cantidad de robos de celulares en el país, algo inédito teniendo en cuenta el contexto de pandemia en el que se encuentra la Argentina. Así lo precisaron fuentes del sector de las compañías de fabricantes y ventas de celulares, puesto que en las últimas semanas, el número de robos de equipos de telefonía portátil fue creciendo cada vez más hasta llegar a 4 mil por día, es decir poco más de 166 robos por hora. Las mismas fuentes alertaron en junio que por día se llevaban a cabo 2.800 los robos de celulares, mucho de ellos en circunstancias bastante violentas.
En el caso de Reynaga, según fuentes policiales por el lugar pasó un auto Volkswagen Cross Fox color oscuro, del cual descendieron tres asaltantes armados mientras que el conductor quedó a bordo del vehículo. Acto seguido, los ladrones amenazaron a ambos jóvenes y le sustrajeron un teléfono celular Samsung Galaxy a Reynaga, para luego volver a subirse al vehículo para emprender la huida.
En esas circunstancias y por motivos que aún se investigan, los delincuentes efectuaron una serie de disparos mientras escapaban, uno de los cuales impactó en el rostro del joven y le provocó la muerte en el acto, en tanto su cuñado resultó ileso y dio aviso de inmediato al 911, por lo que acudieron al lugar efectivos de la comisaría 3ra. de Merlo y un médico policial que constató la muerte del joven a raíz de una herida de arma de fuego con ingreso en el pómulo izquierdo y orificio de salida en la nuca.









