En el Hospital Sor María Ludovica de la ciudad de La Plata los médicos debieron finalizar la operación del corazón a una beba de 18 meses alumbrándose con la luz de los celulares a raíz de un apagón que afectó ayer a la ciudad. El procedimiento, una esternoctomía -técnica de cirugía torácica en la que se abre el esternón-, resultó inconcluso por el inconveniente técnico y debió reprogramarse para hoy.
Según los estándares de funcionamiento de instalaciones en los centros hospitalarios, ante una falla eléctrica los suministros deben encenderse en menos de un minuto. Sin embargo, el neurocirujano Ariel Longuino precisó que los generadores tardaron siete minutos en prenderse. Por lo que durante ese lapso los doctores debieron recurrir a la ayuda de los dispositivos móviles para continuar con las cirugías.
«El equipo de cirugía general decidió terminar una operación de una hernia a un neo nato con las linternas de celulares. En el servicio cardiovascular ya se había abierto el tórax y decidieron cerrarlo sin resolver la patología, por lo que debió reprogramarse para hoy», informó Longuino. De esta manera, «se puso en riesgo la integridad de los pacientes», indicó el doctor.
«La misma suerte sufrió el servicio de Terapia Intensiva Pediátrica, donde algunas bombas y respiradores dejaron de funcionar», añadieron desde la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (Cicop). «El esfuerzo de todos los trabajadores del hospital hizo que no se produjera una tragedia», destacó Longuino.
Ante este episodio el Ministerio de Salud explicó en un comunicado que «lo que ocurrió en materia eléctrica es que uno de los cinco generadores del hospital se recalentó y produjo un cortocircuito que fue solucionado en 5 minutos por el personal. El suministro energético demoró 7 minutos en llegar. Si bien los generadores funcionan bien y tienen mantenimiento constante, se colocará un nuevo generador que abastezca exclusivamente a la zona de quirófanos», señalaron en el texto.







