Un ejemplar de Tamandua tetradactyla, conocido como oso melero u oso hormiguero, fue encontrado en una estancia próxima a la Reserva de Ñacuñán, en el Este mendocino. Esta especie, propia de zonas cálidas, generó preocupación debido a su presencia en una región con temperaturas bajo cero. El animal fue rescatado por el equipo de Fauna y trasladado al Ecoparque provincial para recibir atención especializada.
El hallazgo tuvo lugar en la Estancia Pichi Ciego, en Santa Rosa, cuando un encargado de campo descubrió al ejemplar entre los matorrales cercanos a la histórica estación de trenes Pichi Ciego y las inmediaciones de la Reserva Natural de Biosfera Ñacuñán. Los perros del puestero alertaron con sus ladridos, guiándolo hacia el animal. Ante esta situación, se notificó de inmediato a las autoridades, quienes proporcionaron instrucciones para salvaguardar al oso melero y organizaron su localización junto al personal de Guardaparques de la Dirección de Áreas Naturales Protegidas.
Tras un operativo conjunto entre el puestero y el guardaparques, el mamífero fue ubicado al día siguiente y mantenido a salvo hasta que el equipo del Departamento de Fauna Silvestre de la Subsecretaría de Ambiente procedió con su traslado al Ecoparque de Mendoza para su evaluación y atención veterinaria.
Desde el Departamento de Fauna se detalló que esta especie no pertenece a la distribución natural del territorio mendocino. Su rango geográfico comprende desde Centroamérica y zonas como Venezuela, Colombia y Brasil, hasta el norte de Argentina, siendo el límite austral en el norte de San Luis. Este insectívoro se nutre principalmente de hormigas y termitas, aunque también puede consumir miel, abejas, otros insectos y frutas.
La llegada de este ejemplar a Mendoza ha despertado diversas hipótesis. La más probable señala que el oso melero podría ser una víctima del tráfico ilegal de fauna y habría sido abandonado luego de un intento fallido de comercialización. La proximidad de la zona donde fue hallado con la Ruta Provincial 153 refuerza esta teoría. Sin embargo, tampoco puede descartarse la posibilidad de que cambios en el uso del suelo en otras provincias hayan impulsado la dispersión natural de la especie más allá de su hábitat tradicional. De cualquier forma, dada la incompatibilidad climática entre Mendoza y las necesidades del oso melero, se priorizó su rescate.
El animal está actualmente bajo observación veterinaria en el Ecoparque provincial. Se le realizarán estudios clínicos y de comportamiento para evaluar su salud y determinar si sería posible reintroducirlo a su entorno natural en el norte del país.
El trabajo conjunto entre puesteros, guardaparques y especialistas en fauna silvestre ha demostrado ser crucial para actuar con rapidez frente a situaciones que afectan la biodiversidad. Este caso se suma a otros recientes registros de especies fuera de sus áreas convencionales en Mendoza, lo que pone en evidencia tanto el problema del tráfico ilegal como el impacto de actividades humanas sobre los ecosistemas y los desplazamientos de fauna silvestre.
Se recuerda que la captura, tenencia y comercialización de animales silvestres están sancionadas por la legislación vigente y pueden acarrear penas, incluso prisión, dependiendo de la gravedad del caso y las especies involucradas.
Para realizar denuncias o reportar animales silvestres heridos o casos relacionados con tenencia ilegal, las personas pueden comunicarse mediante el sitio oficial del Ministerio de Energía y Ambiente, escribir al correo fauna-drnr@mendoza.gov.ar, llamar al 261 7503417 (Departamento Fauna Silvestre), en horario matutino de lunes a viernes, o contactar al 911 con la Policía de Seguridad Rural.







