La Lic. en Nutrición Virginia Avena, nos brindó una serie de recomendaciones alimentarias para hacer frente a esta situación sanitaria que estamos viviendo.
Mantener una buena hidratación.
La hidratación es uno de los pilares básicos de la alimentación saludable en toda la población, un aspecto especialmente IMPORTANTE EN LA POBLACIÓN DE EDAD MAYOR (> 65 años). También un aspecto a cuidar en la población con sintomatología leve de COVID-10 y que permanecen en el domicilio, especialmente en estados febriles o con síntomas de tos.
Consumir al menos 5 porciones entre frutas y hortalizas al día.
Garantizar un consumo de al menos 3 porciones de frutas al día y 2 de hortalizas es un objetivo a cumplir para toda la población, y por supuesto también para personas con COVID-19 con sintomatología leve en el domicilio. En el caso de existir molestias en la garganta, fiebre o falta de apetito, es importante realizar preparaciones de comidas que contribuyan a una fácil deglución.
Preparaciones de hortalizas en forma de puré o crema enriquecidas con aceite de oliva o presentar la fruta pelada y cortada puede ayudar a incrementar el deseo por consumir frutas y hortalizas. Para los más pequeños, la recomendación es ofrecer, pero nunca forzar. RECORDAR QUE LAS FRUTAS Y VERDURAS NOS APORTAN LAS VITAMINAS NECESARIAS PARA NUESTRO SISTEMA INMUNOLÓGICO.
Elegir el consumo de productos integrales y legumbres.
Los cereales y derivados y legumbres son la base la base de la alimentación, y dos grupos de alimentos que forman parte de una alimentación saludable. Se recomienda elegir cereales integrales (pan integral, pasta integral, arroz integral), y legumbres guisadas o estofadas, tratando de cocinar estos alimentos con verduras.
Elegir productos lácteos (leche y leches fermentadas/yogur) preferentemente descremados.
A pesar de que el consumo de lácteos no es indispensable para la salud ósea, en poblaciones con un alto índice sedentarismo y otros factores que influyen negativamente en la salud ósea, se recomienda el consumo de lácteos como fuente de calcio.
Consumo moderado de otros alimentos de origen animal.
Se recomienda variar el consumo de carnes, alternar entre rojas y blancas, sin olvidar la importancia del consumo de pescado al menos 1 vez por semana. También el consumo de huevos (3-4 veces a la semana), y quesos debe realizarse en el marco de una alimentación saludable, pudiendo ser reemplazo de las carnes. En carnes y pescados se recomienda utilizar técnicas culinarias bajas en grasa como son la plancha, salteado, asado o guisado con muy poca grasa.
Elegir el consumo de frutos secos, semillas y aceite de oliva.
Evitar los alimentos precocinados y la comida rápida. El consumo de alimentos precocinados (croquetas, pizzas, lasañas, canelones, etc.) y la comida rápida (pizzas, hamburguesas, etc.) no están recomendados en general en una alimentación saludable, y en particular para los más pequeños de casa.
TRATAR DE COCINAR CON LO QUE SE TIENE EN CASA Y SALIR LO MÍNIMO INDISPENSABLE A COMPRAR!
HIDRATARSE BIEN!
APROVECHAR LAS CONSERVAS DE FRUTAS Y VERDURAS PARA CUMPLIR CON LOS REQUERIMIENTOS DE FRUTAS Y VERDURAS!
Esp. Lic en Nutrición Virginia Avena Matrícula 1697







