El gobierno de Javier Milei ha anunciado un cambio significativo en el sistema de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) en Argentina.
A partir de hoy miércoles 3 de junio, los talleres mecánicos particulares tendrán la posibilidad de inscribirse en un registro nacional para realizar este servicio, gracias al levantamiento de una medida judicial que hasta ahora había bloqueado su implementación.
Este nuevo esquema busca transformar la forma en que se lleva a cabo la Verificación Técnica Vehicular (VTV), con el objetivo de descentralizar el sistema, ampliar la oferta de servicios y brindarles a los usuarios la libertad de elegir dónde prefieren inspeccionar sus vehículos. Así lo confirmó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien celebró el fin del «monopolio de las plantas de VTV» a través de una publicación oficial en su cuenta de X (anteriormente Twitter).
La Secretaría de Transporte ha dado luz verde a esta iniciativa tras la eliminación de las trabas judiciales. Durante la madrugada, la Resolución N° 32/2026 fue publicada en el Boletín Oficial, marcando oficialmente el inicio de este nuevo sistema. Este cambio está fundamentado en el Decreto 196/2025, que modifica ciertos aspectos de la Ley Nacional de Tránsito, incluyendo la modernización del proceso de RTO y la creación del Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos.
A partir de ahora, cualquier taller mecánico que cumpla con los requisitos técnicos podrá inscribirse para ofrecer el servicio. La normativa es clara respecto a lo necesario para ser parte del registro: los talleres deberán contar con un Director Técnico responsable, infraestructura adecuada y todo el equipamiento exigido por la ley. Además, la inscripción será completamente digital y gratuita, mediante el uso de una declaración jurada.
El funcionamiento del nuevo sistema permitirá a los conductores elegir entre una mayor variedad de talleres autorizados. Estos podrán realizar inspecciones a una amplia gama de vehículos, desde particulares hasta comerciales y unidades especiales. Sin embargo, todos los establecimientos deberán seguir los estándares técnicos y procedimientos previstos para garantizar la seguridad vial.
En términos prácticos, se establecen distintos plazos para realizar las inspecciones según la antigüedad del vehículo. Los automóviles nuevos deberán pasar su primera revisión técnica a los cinco años desde su patentamiento; luego, los vehículos con menos de diez años necesitarán renovarla cada dos años, mientras que aquellos más antiguos tendrán inspecciones anuales. En cualquier caso, la primera verificación deberá realizarse dentro del primer año del patentamiento.
Desde el Poder Ejecutivo aseguran que esta medida traerá múltiples beneficios para los usuarios, como un sistema más ágil, accesible y transparente, con precios competitivos gracias a la desregulación de aranceles que fomenta la competencia entre los talleres.
Sin embargo, el éxito completo del cambio dependerá de que las provincias acepten adherirse al nuevo esquema. Por ahora, hay resistencia en algunos territorios, como en el caso de Buenos Aires, que ya expresó oficialmente que no implementará este modelo.
Adicionalmente, uno de los desafíos por resolver es el diseño de un protocolo específico para revisar vehículos con tecnologías emergentes como los híbridos, híbridos enchufables y eléctricos. Este tipo de transporte requiere estándares adaptados a sus particularidades técnicas.
Este nuevo enfoque representa un paso hacia la renovación en materia de tránsito y promete mejorar la experiencia para millones de automovilistas en Argentina. Con la descentralización del sistema y un abanico más amplio de opciones para elegir dónde realizar la RTO, se espera facilitar el acceso a un servicio esencial y promover una mayor transparencia en su gestión. Sin embargo, los avances también estarán sujetos al consenso político entre las jurisdicciones. Por ahora, toca esperar cómo evolucionará esta nueva etapa en la implementación del renovado esquema.







