El damasco se está pudriendo en la planta porque nadie los cosecha. Según los productores del sur de la provincia, la baja rentabilidad y el bajo precio de la fruta no conviene cosecharlo. En muchas fincas el damasco se está pudriendo en la planta o está tirado en el suelo.
Algunos de los productores del oasis ya muestran con desilusión la producción damasquera y comparten fotos de sus fincas con la fruta en el piso.
“Damascos sin cosechar y sin precio. Tampoco hay cuadrillas que trabajen”, comentó Eduardo Amezqueta al diario de San Rafael sobre la situación que se vive en las fincas, y agregó: “el que quiera damascos para comedores, hospitales, centros de salud, etcétera yo lo regalo. Solo llamarme”.
En muchas fincas el damasco se está pudriendo en la planta.
Esto muestra que una vez más –como viene ocurriendo hace varios años- la producción frutícola del sur no encuentra nichos de mercado y que hace falta seguir profundizando el trabajo conjunto con el estado para fortalecer el sector.
El reclamo de los productores
A pesar de que las perspectivas de producción son bastante alentadoras, los números que se están pagando por la fruta no son del todo buenos, ya que los precios que ofrece el mercado no llegan a cubrir muchas veces los costos de cosecha y acarreo.
En la actualidad, los productores cuentan que el damasco se está pagando aproximadamente entre 1,60 y 1,80 el kilo, por lo que no conviene llevarlo a fábrica.
Al costado de las rutas y también en las calles del centro pueden verse improvisados puestos de fruta, donde el kilo de damasco se comercializa entre 7 y 10 pesos, que les permite generar una ganancia ante el bajo costo que ofrece la industria, dice el diario San Rafael.







