Los ocho policías de La Rioja acusados por el homicidio del aspirante Emanuel Garay, cometido durante el entrenamiento en la Escuela de Cadetes de la fuerza, fueron procesados ayer con prisión preventiva, informaron fuentes judiciales.
Se trata de Dardo Gordillo, Ramón Leguiza, Jorge Leguiza, Adriana Rodríguez, Nadia Bravo, Elio Marcial, Ivana Luna y Marcos Miranda, a quienes procesó el juez de Instrucción en lo Criminal y Correccional 1, Mario Martínez y los envió al Servicio Penitenciario provincial.
El magistrado los consideró «coautores de los delitos de homicidio calificado por abuso de la función del sujeto activo en concurso con el delito de lesiones graves calificadas por ensañamiento y abuso de la función del sujeto activo y violación a los deberes de funcionario público por ejercicio abusivo de la autoridad».
El juez aseguró que los hechos que se investigaron «constituyen una violación a los derechos humanos fundamentales consagrados en la Convención Americana de Derechos Humanos».
«Ante la obligación de respetar los derechos establecidos en dicho tratado, se actuó en perjuicio de Emanuel Garay y los quince cadetes que también fueron víctimas de estos aberrantes abusos», añadió.
A Garay, como al resto de los cadetes, no le permitieron tomar agua durante el entrenamiento bajo temperaturas muy altas. Falleció tras una falla multiorgánica.







