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Las cifras las primeras oficiales dadas a conocer, confirman el pesimismo que reina en el equipo del gobierno porque sostienen que si durante agosto, que es el último mes previsto para las grandes precipitaciones níveas no se producen nuevas tormentas, se volverá a enfrentar un período hídrico complicado.

Después de los temporales que se han registrado hasta ahora en la zona cordillerana de la provincia, apenas se han acumulado unos 35 cm de nieve, que es menos de un tercio (29 %) de los 120 cm que se necesitan para asegurar una buena temporada hídrica, según dio a conocer ayer Juan Carlos Caparrós al frente de la Secretaría de Agua y Energía.

Hasta el momento se han registrado 5 temporales, 2 en junio y los 3 restantes en julio, el último entre los días 23 y 24 de este mes, pero la mayor precipitación nívea no ha sido en la zona cordillerana, que es la que sirve para incrementar los caudales del río San Juan, sino que se ha producido en la región precordillerana, explicó el funcionario. Con este panorama, si no cae más nieve en agosto, que está a punto de comenzar, la temporada será otra vez pobre en cantidad de agua.

Ayer hubo una reunión de trabajo en la que participaron los representantes de las reparticiones que tienen que ver con el manejo del agua y la energía. Se trata del Departamento de Hidráulica, Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE), Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE) y la Dirección de Recursos Energéticos. Fue precisamente para analizar la perspectiva de la próxima temporada hídrica y del encuentro salieron los números que llevan preocupación los funcionarios. Es que a principios de mes, después de las 3 primeras nevadas había expectativa de que el panorama pudiera mejorar, pero hasta ahora no ha sido así.

“Los mayores temporales se han registrado desde Mendoza hacia el sur, pero no ha ocurrido lo mismo en San Juan”, dijo Caparrós, y agregó que “por ahora el panorama no es alentador, esperemos que pueda caer más nieve en agosto”.

Según datos del organismo, en diciembre del año pasado el río San Juan tenía un caudal de 13,8 m3/s y en los primeros días de julio subió a 18 m3/s. En el caso de los diques, si estuvieran en su cota máxima, el valor sería de 1.362 hm3, pero el valor llega a apenas los 532 hm3, con lo que el déficit es de 830 hm3 y lo que trae el río San Juan es un volumen inferior a lo que ha venido erogando desde el 2015 en adelante. Por eso es que el funcionario sostiene que si no hay nuevas precipitaciones níveas, el panorama se va a complicar para el período 2020-21. En otras palabras, ahora hay una reserva de apenas el 39 % de la capacidad de los diques.

Frente a este panorama, en el Gobierno provincial hace rato que vienen tomando medidas para amortiguar los efectos de la escasez hídrica. Una, que se produce todos los años, es la monda de los canales, que consiste en la limpieza y mantenimiento de la red de riego para evitar pérdidas de agua. Además, todos los organismos vinculados al manejo del agua y a la generación vienen cumpliendo una tarea de uso racional de los recursos para garantizar las futuras reservas. En ese sentido, por ejemplo el dique Los Caracoles dejó de generar en diciembre del año pasado, situación que se mantiene hasta ahora, mientras que sólo producen energía Punta Negra y Ullum.

Un cálculo que hacen en la Secretaría de Agua y Energía consiste en que para el período de octubre 2019 a septiembre 2020 harán falta 630 hm3, mientras que la demanda, para consumo humano, riego y la generación hidroeléctrica, será de 965 hm3. Por eso los diques deberán aportar 335 hm3.

Foto: web