El déficit hídrico se ha extendido a gran parte del centro norte de la región agrícola del país y ya 57 % del área nacional se encuentra con una condición hídrica regular o de sequía, informó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
La Confederación Intercoperativa Agropecuaria (Coninagro) señaló este miércoles que la producción agropecuaria extensiva en Argentina se desarrolla fundamentalmente en secano, o sea, sólo con el aporte del agua de las lluvias. La falta de las mismas, incide en la poca o nula acumulación de agua en el suelo para la implantación en primavera de los cultivos estivales como maíz, soja, girasol, sorgo, entre otros.
La superficie irrigada es mínima según el censo agropecuario realizado en 2018 son 1,38 millones de hectáreas, un 4,2 % de las 33,18 millones de hectáreas implantadas en primera ocupación. En tanto, dijo Coninagro que se debe considerar otras 124 millones de hectáreas, de pastizales y bosques naturales destinados en su mayoría a la ganadería, que también dependen de las precipitaciones.
Asimismo, señala que la falta de precipitaciones afecta directamente a los cultivos implantados, siendo en esta época del año los cultivos invernales destinados para la cosecha como trigo y cebada y los verdeos de invierno y praderas implantadas destinadas al pastoreo ganadero para la producción de carne y leche.









