No se trata de ninguna novedad que Mendoza tiene sus bases en una zona totalmente sísmica, siendo cerca de una decena de placas activas sobre las que la provincia tiene sus cimientos.
Eso también explica el hecho de que en toda la zona centro-oeste del país se registren entre 25 y 50 temblores diarios, la mayoría de ellos afortunadamente imperceptibles.
Más allá de que muchos de los sismos no son captados por las personas, las construcciones van resintiéndose no solo con estos sino que hay que sumarle las lluvias y otros factores que también suman al deterioro paulatino y el día que pase algo es como quedarse sin frenos en el auto cuando vamos andando, por lo que se hace necesario y fundamental revisar el asentamiento de las construcciones y las armaduras que se oxidan, estimativamente cada una década, haciéndolo al completo sin olvidarse del sistema de cloacas, desagües, techos y cableados.
Las construcciones al igual que las personas envejecen y van sintiendo sus achaques por eso hay que mantenerlas, controladas y esto tiene que ver con viviendas y edificios particulares y los públicos.
Foto web.







