La Vicepresidenta de la Nación Cristina Fernández, pretende que todas las causas se cierren con su declaración de inocencia, que concluyan los embargos de sus bienes y de su familia y que Macri sufra “un calvario” en los tribunales federales de Retiro. Cristina Fernández considera que todos los juicios abiertos en su contra implican una venganza política que diseñó Mauricio Macri y ejecutaron ciertos jueces y camaristas que pertenecen a Comodoro Py desde fines del siglo XX.
Por su parte y en relación a estas pretensiones, Alberto Fernández no está de acuerdo con los indultos presidenciales y CFK rechaza esa facultad constitucional, porque implicaría reconocer que es culpable en alguna de las tantas causas que tiene abiertas en Comodoro Py. Los dos coincidieron en descartar esa hipótesis de trabajo acercada por un integrante del Gabinete, cuando en la intimidad de Olivos se analizó cómo resolver desde una perspectiva jurídica los reclamos políticos de la principal acusada en los casos Hotesur y los Sauces, los juicios más complejos frente a los cinco que tiene.
Desde la perspectiva de Cristina Fernández, su defensa judicial y su poder político tiene hasta diciembre de 2023 para cerrar todos los expedientes abiertos en Comodoro Py. CFK teme que una derrota en las próximas elecciones presidenciales puede ponerla de nuevo en la noria de las acusaciones penales y sostiene que es el momento de clausurar todas las instancias procesales.
La Vicepresidenta recuerda las gestiones realizadas con éxito ante Norberto Oyarbide, que cerró su causa y la de su esposo por presunto enriquecimiento ilícito, cuando Néstor Kirchner ocupaba la Casa Rosada. Alberto Fernández no está convencido de esa diagonal, y considera que lo mejor es presentar las evidencias, demostrar la inocencia y exigir una sentencia absolutoria sin demoras ni chicanas.
Descartado el indulto presidencial y protegida por sus fueros políticos, a Cristina Fernández no le queda otra alternativa que concurrir a los tribunales en condición de procesada. Tiene cinco juicios abiertos, y eso lleva su tiempo de viaje y de comparecencia.
Pero a diferencia de la última vez que hablo del asunto con Alberto Fernández, un jueves nublado de junio, la Vicepresidenta ya puede notar ciertas situaciones procesales que mejoraron su ánimo personal: Macri tiene en su agenda ciertas visitas previstas a Comodoro Py y exfuncionarios de su entorno, han viajado hasta Lomas de Zamora a prestar declaración indagatoria.
Cristina enfrenta cinco juicios: los casos “Hotesur” y “Los Sauces”, los “cuadernos de la corrupción”, las obras públicas al empresario Lázaro Báez, el dólar futuro y la firma del memorándum de entendimiento con Irán. Pero no todos son iguales. Algunos son por hechos de corrupción, por negocios familiares, o decisiones políticas y económicas que se tomaron durante su gobierno.








