El derrumbe no termina. Ayer miércoles el mercado accionario para las firmas argentinas abrió nuevamente en baja. Desde las primeras señales que se dieron tras las elecciones PASO los inversores abandonaron masivamente los activos argentinos anticipando la crisis que hoy atraviesa el país. Desde el 12 de agosto del año pasado; el día después de las PASO; hasta la fecha, las principales empresas argentinas perdieron más de 23.000 millones de dólares de su valor bursátil.
La pandemia sin duda afectó a la economía del país, pero la inseguridad jurídica, tributaria y una economía sin rumbo ha sido la combinación determinante para la huida de capitales. La cifra es equivalente hoy a cuatro veces las reservas netas existentes en el Banco Central (BCRA). Desde lo político, otro de los factores ha sido la fuerte incidencia que está teniendo la vicepresidenta Cristina Fernández en las decisiones del país. En todo este complicado escenario, en las últimas horas trascendió la posibilidad de cambios en el gabinete para intentar oxigenar el Gobierno y de esta manera generar expectativas para el año electoral en el que ingresamos.
Es la caída de valor que han registrado las principales firmas del país por el desplome de sus acciones. La huida de los inversores y masivas órdenes de venta de los papeles generaron estos millonarios quebrantos.
Los datos surgen de la caída de valor que han tenido sus acciones durante este período bajo análisis. Las masivas órdenes de venta de los papeles argentinos se registraron en un principio, durante la tercera y cuarta semana de agosto. Luego de esa corrida las cotizaciones se estabilizaron en términos generales, para volver a derrapar a partir del segundo trimestre de este año.
Tradicionalmente en toda crisis hay oportunidades. ¿Es momento de comprar acciones en medio de este desplome? Si hay cambio de expectativas, es posible que sea interesante entrar a comprar. Pero es difícil hoy ver cambios en el corto plazo es decir; los analistas aconsejan que hay que esperar porque el piso de la crisis todavía no llegó.
Tal vez quien mejor resumió el momento económico de la argentina fue el empresario Eduardo Costantini, “Vamos de frente hacia una pared», confió ayer en una entrevista y con respecto a la escasez de divisas y al dólar sostuvo que todo depende de las expectativas. Por lo que concluyó: «Si no se cambia la política, si no hay un programa económico consistente va a ser muy difícil cambiarlas. Si no hay disciplina fiscal y no hay señales políticas que avalen todo esto, va a seguir habiendo una demanda de dólares. Es estructural, es sistémico». En esta misma línea están las opiniones de la mayor parte de los inversores y empresarios que miran como se degrada la economía ante la falta de señales del Gobierno.









