El equipo de Facundo Sava derrotó por 1-0 a Talleres de Córdoba en la Final disputada en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza y se convirtió en el sexto vencedor del trofeo en la era moderna de la competencia integradora. Tiago Banega, con un desvío increíble, marcó el gol de la consagración.
El equipo cordobés tomó la iniciativa al comienzo del cotejo, con una postura dominante en campo rival y, a través de una acción predeterminada en un tiro de esquina, se aproximó a la apertura del marcador. Ejecución abierta de Rodrigo Garro hacia la medialuna y tremendo remate de Álvez que exigió una respuesta brillante de Facundo Altamirano,
Talleres continúo siendo el que proponía ser el más ofensivo de la noche y otra de las acciones del primer tiempo incluiría el protagonismo de Michael Santos, máximo anotador de la pasada competencia: la referencia de área pivoteó hacia la aparición de Diego Valoyes y picó hacia el área chica para recibir la devolución. Si bien desairó la marca de Sergio Ojeda, su definición cruzada salió desviada.
Disconforme con la producción colectiva de su equipo, Sava (mantenía el invicto en los 90 minutos por la competencia, con cuatro triunfos y seis empates) introdujo a Rodríguez por Herrera para revertir la modificación que había impuesto en el inicio con relación al encuentro de Semifinales ante Boca. Sin embargo, Talleres continuó apostado en campo rival y volvió a generar riesgo por intermedio de un cabezazo de Enzo Díaz que salió por encima del travesaño.
El desequilibrio de los actores ofensivos del Matador exigió permanentemente a la defensa de Patronato, que recibió otras cuatro amonestaciones en el cuarto de hora inicial del complemento. Un dato irrefutable de las infracciones sistemáticas cometidas por el representante entrerriano para sostener la paridad en un partido con desarrollo complejo.
Fuente: Copa Argentina oficial








