En los barrios La Tablada, Tonadita y un asentamiento tomado, se llevaron a cabo allanamientos como parte de un megaoperativo destinado a identificar y actuar directamente sobre los responsables de actividades delictivas. Este operativo marca el número 45 desde que el Ministerio de Seguridad y Justicia implementó esta estrategia en toda la provincia de Mendoza.
La Policía de Mendoza desarrolló estas maniobras simultáneas en Tunuyán bajo la coordinación de la Dirección General de Investigaciones y la Jefatura Distrital Valle de Uco, con apoyo también de la Jefatura de Cuerpos Especiales. En el despliegue participaron cerca de 60 efectivos, respaldados por drones de la Unidad Vehículos No Tripulados (VANT), que permitieron un monitoreo aéreo efectivo de las zonas intervenidas.
Desde el año pasado, esta modalidad basada en operativos masivos y sincronizados forma parte de las acciones del Ministerio de Seguridad y Justicia con vistas a fortalecer la prevención y efectuar intervenciones directas en domicilios vinculados a hechos delictivos. La iniciativa busca incrementar la seguridad tanto en Valle de Uco como en el resto de la provincia, atendiendo principalmente barrios vulnerables.
Sergio Barbagallo, jefe de Investigaciones de la Policía en Valle de Uco, explicó que estos procedimientos tienen como finalidad abordar los domicilios de quienes alteran la paz social en dichas comunidades. Según Barbagallo, muchas veces pequeñas facciones desestabilizan el orden en los barrios: “Buscamos ponerles un límite y contribuir al restablecimiento de la tranquilidad”. Además, destacó los avances obtenidos a través de los allanamientos, que hasta ahora han incluido el secuestro de armas de fuego y otros elementos pertinentes para las investigaciones judiciales en curso. Subrayó también el papel del monitoreo aéreo como herramienta clave para optimizar las operaciones.
Por otro lado, el comisario inspector Juan Ortubia, jefe de la Departamental Tunuyán, detalló que estos procedimientos están enfocados en hechos relacionados con delitos contra la propiedad y disputas entre familias residentes en la zona. Ortubia señaló que personal uniformado lleva a cabo intervenciones incluso fuera del marco de los allanamientos: “Trabajamos en diversos sectores para actuar no solo sobre situaciones concretas, sino también desde una perspectiva preventiva”.
Ortubia también hizo hincapié en la importancia de las denuncias ciudadanas para facilitar los operativos. Según explicó, muchos procedimientos se consolidan gracias a la información aportada por los vecinos, lo que permite centrar las intervenciones en domicilios determinados: “Sin esa colaboración sería difícil lograr acciones tan efectivas”.
Los responsables policiales coincidieron en que estos operativos no solo buscan actuar sobre hechos ya sucedidos, sino también atender las demandas vecinales relacionadas con una mayor presencia policial en áreas vulnerables. La intención detrás de estas tareas es brindar maniobras preventivas y contundentes para reducir conflictos y restablecer la calma en los barrios afectados.







