El fuego devora La Pampa, una provincia agrícola y ganadera situada en el corazón de Argentina. En poco más de dos meses, el Gobierno pampeano estima que las llamas han arrasado alrededor de 467.000 hectáreas. Un informe del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) eleva la cifra hasta las 608.000 hectáreas, una superficie equivalente a cuatro veces Ciudad de México, diez veces Madrid o 30 Buenos Aires.
La falta de lluvias, las altas temperaturas y ráfagas de viento superiores a los 50 kilómetros por hora empeoraron la situación en la última semana y el INTA advierte que hay hasta dos millones de hectáreas en riesgo, en su mayoría de pastizales naturales. «La existencia de un proceso de arbustización generalizado, condiciones de baja carga animal, producto de la severa sequía ocurrida entre los años 2008 a 2010 y una serie de años extraordinariamente húmedos, son las condiciones ideales para la acumulación de grandes volúmenes de materia seca fina requerida para el comienzo de fuegos», señala el informe del organismo dependiente del Ministerio de Agroindustria.







