2622430412

Compartí la noticia

No es la primera vez que la UCIM le solicitó al Gobernador Rodolfo Suárez no cerrar actividades.

La organización empresarial insiste en la necesidad de cuidar la economía tanto como la salud y de esa manera, traslada a la ciudadanía en gran parte, la responsabilidad de cuidarse.  Daniel Ariosto presidente de la Unión Comercial e Industrial Mendoza le solicitó al mandatario ser más severo con las penas para quienes infringen los protocolos sanitarios y testear más. “Hay que encerrar la enfermedad y no a las personas y de ninguna manera volver a imponernos el encierro”.

Desde la entidad sostuvieron que el retroceso o la parálisis económica van a traer muchos más perjuicios económicos y psicológicos sobre la población que la propia pandemia. Mantener lo que queda del empleo y que no cierren más empresas, es en estas condiciones, también una responsabilidad del Estado.

“Le solicitamos una vez más que no impida a la gente salir a trabajar o a ganarse la vida ni tampoco el esparcimiento al aire libre” solicita también la nota enviada este fin de semana al Gobernador.

Además, los petitorios vienen desde hace tiempo e incluso el pasado sábado desde el sector detallaron las complicaciones de las pymes de la construcción de la provincia de Mendoza, el comunicado en detalles:

Sin trabajo, frente a la peor crisis de la historia Luego de una reunión entre las autoridades de la Unión Obrera de Construcción de la República Argentina UOCRA y Cámara de Empresas constructoras independientes de Mendoza, CECIM (miembro de UCIM), fundados en estadísticas de ambos sectores, se concluye que asistimos a la peor crisis de la historia de las pymes de la Construcción de la Provincia de Mendoza, con un horizonte aún más oscuro e incierto. La extrema gravedad a la que se enfrenta el sector, por factores excepcionales como la COVID-19, se ve además agravada por una gran cantidad de factores:

  • La terminación,entrega e inauguración de obras de 2019.
  • La cuasi inexistencia de licitaciones en el último año y medio.
  • La pérdida de más de 10.000 puestos de trabajos registrados, en la Provincia de Mendoza, y más de 150.000 puestos a nivel nacional.
  • La inexistencia de líneas de créditos, en el sistema financiero.
  • El progresivo deterioro del capital de trabajo, forzado por la venta de bienes y maquinarias,para afrontar gastos corrientes, entre ellos sueldos.
  • La inflación.
  • El agobio fiscal,más la imposibilidad de despidos, sin trabajo que genere ingresos.
  • Las deudas.
  • Pagos fuera de término, con re determinaciones, que no reflejan la realidad.
  • Y la inexistencia de horizontes. 

Esta situación crítica no solo para la subsistencia de una gran cantidad de empresas, sino que es una amenaza para el trabajo en sí, golpeando en lo más íntimo del ser humano, ya que el trabajo es dignidad, es salario, es alimento,es vestimenta, es salud, es educación, es seguridad, es prosperidad, responsabilidad, el trabajo es inherente al ser humano. 

El plan Nacional “Argentina Construye” no ha llegado a la provincia de Mendoza y no incluye ni contempla a las pymes constructoras. Asimismo, los planes nacionales PROCREAR lanzados hasta la fecha, alientan a micro y pequeñas reparaciones, restauraciones, micro ampliaciones y puestas en valor de familias e individuos, pero por su estructura de costos formal, las pymes quedan fuera de mercado. Aunque el plan Provincial “Mendoza Activa” se presenta como una alternativa de contención social, para sectores informales y ayuda al comercio, prácticamente no impacta en las pymes de la construcción.

El Plan de participación “Publico Privada”, lanzado por el Instituto Provincial de la Vivienda, requiere de una inversión por parte de las empresas, superior al 70% del costo, lo que sin acceso a crédito de ninguna naturaleza, resulta prácticamente inviable para la mayoría de los interesados. Estamos viviendo acciones de distinto tenor e índole que redundan en incumplimiento de contratos por parte de los comitentes, en detrimento de los patrimonios y la economía de las empresas, empeorando la situación crítica. 

Como ejemplo desde el sector citaron que la retención infundada y sin respaldo Jurídico, contemplado en normas vigentes, de porcentajes variables, cercanos al 2% de los contratos, utilizadas por distintos comitentes, para forzar a las empresas, a la tramitación de Actos Administrativos, ante entidades del mismo estado o de servicios públicos, como son aprobaciones de planos, loteos, etc.  Las demoras sistemáticas, en la publicación y aprobación administrativa de las Planillas de costos de Materiales y mano de obra de la industria de la construcción, emitidas por la DEIE, (dirección de Estadísticas de la Provincia) dependiente del Ministerio de Economía de la Provincia, se encuentran vigentes a febrero de 2020. Esta situación, implica que las empresas, deban adquirir bienes a precio de mercado actual, cobrando lo certificado, re determinado a valores de mercado del mes citado. Esto produce quebrantos irrecuperables para las empresas.  

La realidad presente del sector es lamentablemente, la de empresarios pymes que ven agonizar sus empresas en un mercado con oportunidades decrecientes.  La pandemia que estamos viviendo ha puesto en crisis a muchos sectores de la economía desde marzo en adelante, pero es importante destacar que la Industria de la construcción al momento de inicio de la cuarentena ya se encontraba por debajo del 20% de su capacidad de producción,con la consiguiente pérdida de fuentes laborales.    

En el mismo sentido, remarcaron que son emprendedores de una provincia que ha sido forjada sobre los valores del trabajo y el esfuerzo y como tales, estamos convencidos de que, entre todos, tenemos que encontrar una salida a esta compleja situación. La industria de la construcción, que siempre fue movilizadora del empleo, hoy tiene a 10.000 familias en la calle, con un estado que incumple su parte. 

Sabemos y comprendemos la extrema dificultad financiera del estado, pero no podemos ni debemos olvidar que el origen de los únicos recursos reales y genuinos del estado, se deben a la riqueza que generan las empresas del sector privado. No estamos reclamando nada extraordinario, simplemente, abonar el círculo virtuoso del trabajo, el emprendimiento y la generación de recursos disponibles, con actividades que den trabajo digno, registrado y con buenos salarios.

Mendoza no saldrá de las crisis sistemáticas, que se vieron agravadas por la pandemia, con frases resonantes, ni mensajes en las redes sociales, sino con trabajo derivado de industrias fuertes, probadas, firmes y virtuosas. Debemos afrontar y propiciar un debate serio, responsable, profesional,debidamente argumentado y que incluya a todos los mendocinos, sobre la matriz productiva y de donde van a surgir los recursos que permitan asegurar trabajo digno, salud, educación seguridad, prosperidad para todos los hombres y mujeres de bien de esta querida provincia.