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Se trata del Centro de Educación Básica de Jóvenes y Adultos 3-232 “Silvia Graciela Minoli”, cuyo acto de imposición de nombre se realizó ayer. Aquí, un resumen del evento, la reflexión de la docente jubilada sobre la importancia de la igualdad de derechos y la figura de Johana Chacón como bandera de lucha.

Desde este mes, el Centro de Educación Básica de Jóvenes y Adultos (CEBJA) 3-232 lleva el nombre “Silvia Graciela Minoli”, la docente mendocina que luchó durante seis años buscando verdad y justicia en la desaparición de Johana Chacón. Por eso, este lunes 3 de octubre, se realizó el acto de imposición de nombre para el establecimiento educativo lavallino.

El CEBJA “Silvia Graciela Minoli” está ubicado en la Ruta Provincial 36, Nº 338, distrito Tres de Mayo, Lavalle. Y funciona justamente en el mismo edificio en el que también está la Escuela Virgen del Rosario, que es en la que Minoli se jubiló -como directora- de su carrera docente y a la que asistía Johana Chacón hasta aquel 4 de septiembre de 2022 en el que se la vio por última vez.

Fue un acto súper emotivo, conmovedor y de profunda reflexión, tanto de lo que ha representado Silvia Minoli en la comunidad educativa como del significado y la importancia que tiene la educación para las poblaciones actuales. Fue Eliana Núñez, la directora del CEBJA 3-232, quien dejó unas emotivas palabras para luego darle paso a Silvia Minoli.

Palabras de Eliana Núñez, directora del CEBJA 3-232 “Silvia Graciela Minoli”

“Resumir lo acontecido en 14 años de vida institucional, en breves palabras, es casi imposible y más aún si ha sido una historia plena de acontecimientos significativos, de construcciones, de crecimientos individuales y sociales, de cambios y con la sensación permanente y persistente de que todo es transitorio y de que no se acaban las cosas por aprender”, empezó quien es directora maestra titular de la institución desde 2013.

“La Profesora SILVIA GRACIELA MINOLI fue elegida por voto democrático. Por la admiración silenciosa, el respeto y el reconocimiento de toda una comunidad que la vio tomar la bandera de la lucha por una sociedad más justa, enfrentarse con el miedo y la incertidumbre en la búsqueda sin pausa de Johana Chacón, estudiante de la Escuela Virgen de Rosario, desaparecida el 4 de septiembre de 2012.

Silvia Minoli está hecha de las palabras compromiso, verdad, justicia, militancia y lucha; docente jubilada y principal impulsora de las búsquedas y reclamos de justicia por las desapariciones de Soledad Olivera (2011) y Johana Chacón (2012), lucha que ha sido símbolo del movimiento de mujeres y ha sido impulsada desde muchas organizaciones políticas y sociales.

Es la autora del proyecto denominado ‘Día Provincial de la Construcción Colectiva De Conciencia Ciudadana’, en memoria por la desaparición Johana Chacón. Iniciativa que fue declarada ley por la Legislatura provincial  y de forma unánime y se agregó al calendario escolar como fecha para realizar jornadas de reflexión, en todos los niveles y modalidades. Fue en el marco de las leyes de Protección Integral de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente, Protección Integral Para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres y la ley de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas.

Hoy nuestro CEBJA lleva su nombre, SILVIA GRACIELA MINOLI. Nos emociona y nos promueve a seguir en la digna tarea de acompañar la trayectoria educativa de nuestros jóvenes y adultos, desde un lugar distinto, desde un lugar que se jacta de que la educación nos empodera y nos hace libres”, destacó Núñez.

Por su parte, la propia Silvia Minoli con el aplauso de sus seres queridos y de toda la comunidad educativa presente en el acto, se explayó con un discurso de lucha y reivindicación de los derechos humanos y de la igualdad de oportunidades, en donde el recuerdo de Johana Chacón estuvo más que presente. He aquí:

“Hoy me salen muchas cosas del corazón, que pasan por la cabeza y vuelven al vocabulario, que es tan importante utilizar con perspectiva de género para todo eso que queremos cambiar en la sociedad. Quiero agradecer al CEBJA por haberme elegido, jamás imaginé que una escuela podía llevar mi nombre. No lo soñé nunca pero es un gran orgullo y una emoción enorme.

Me acordaba de Nélida ‘Nelly’ Basilotta, una maestra muy querida en Lavalle, que se impuso su nombre a una escuela una vez que había fallecido. Era una excelente persona y una docente con una trayectoria social muy buena. Entonces, poder tener este reconocimiento en vida es muy conmovedor. Reconocimiento que se da sobre todo por la desaparición de Johana Chacón y esa búsqueda incansable.

Últimamente he pensado mucho que el mismo día que ella desaparece y que nosotros empezamos a buscarla, ya la habían matado. Eso es terrible y nos lleva a pensar que necesitamos un mundo mejor, reivindicar los derechos de niños, niñas y adolescentes. Necesitamos este tipo de eventos. No mí nombre ni el de otra persona, si no la constitución de todo esto a través de un CEBJA, en este caso. Aquí nació todo.

La vida de las y los docentes es así; vamos a una escuela, a otra y por ahí nos da esta locura de querer ser directivos. Vamos haciendo la carrera, que se va complejizando pero es tan maravilloso estar en un aula y tan significativo ver a niños y niñas aprendiendo a leer y a escribir. Esta maravilla de ver a la educación pública puesta en el lugar que se merece, es un sueño cumplido.

Los docentes nos merecemos un sueldo digno y justo y los niños y niñas se merecen vivir un mundo sin diferencias, porque de eso se trata la igualdad de oportunidades, la equidad. Por eso he luchado durante toda mi carrera, desde un lugar o desde otro, siempre con el objetivo en mi cabezona: tratar de que los estudiantes llegaran felices a la escuela. Quería que llegaran felices porque habían tenido un plato de comida y una cama calentita en la cual dormir, pero mucho no lo veíamos a eso y supongo que siguen existiendo las mismas situaciones pero con la ventaja de que hoy reconocemos que tenemos una diversidad y esta posibilidad de reclamar igualdad de derechos.

Creo que esta es la función esencial de los y las docentes y el tema del vocabulario. Me gusta decir estudiantes (no alumnos) porque son seres con una luz que iluminan las escuelas y gracias a Johana hemos conquistado muchos derechos. Lamentablemente todavía desaparece 1 mujer cada 30 horas en Argentina, generalmente víctimas de femicidio y violencia de género porque caen en las manos del sistema patriarcal. Pero al menos quienes estamos acá seguiremos pensando en escuelas dignas, con luz propia y en las cuales los derechos sean cada día más igualitarios”, cerró la flamante exdirectora mendocina que ahora tiene una escuela con su nombre.