Hasta el último mes, la petrolera estatal YPF había mantenido los precios congelados por la fuerte recesión que generó la pandemia y por indefiniciones en el esquema tarifario. Sin embargo esto cambió en los últimos 30 días con un aumento del 8 % en dos etapas, 4,5 % el 19/08 y 3,5 % el 19/09. No se trata de un hecho aislado sino de una política energética de aumentos en línea con la inflación a partir de ahora, que el gobierno nacional entiende como período post-pandemia.
Tras el aumento, ahora trascendió que YPF habría tomado la decisión de aumentar los combustibles todos los meses en línea con la inflación y de hecho, no descartan aumentos más agresivos el año próximo para recuperar lo perdido en este período. Desde los surtidores consideran que falta otro 4% de aumento para estabilizar el precio en niveles competitivos para el sector.
Si se toman en cuenta los últimos 12 meses, la nafta y el gasoil acumularon un aumento de 19,5 %, casi 7 puntos por debajo de la inflación interanual. Ante estos aumentos, el sector energético había amenazado judicializar contratos e incluso marcharse del país. Vaca Muerta dejó de ser rentable pero ante importantes señales que envió la Casa Rosada la situación parece estar reacomodándose.
Según se pudo saber en cuanto a los precios, fuentes del sector indicaron que las versiones que llegan desde el Gobierno es que YPF trataría de aumentar en los meses que quedan de 2020 en línea con la inflación. De esta forma, si bien no recuperaría lo resignado en los ocho meses en que los precios estuvieron casi congelados, al menos no seguiría perdiendo terrero. “Ya habrá tiempo para recuperar precio después de la pandemia”, dicen en Energía de la Nación.









