El gobierno de la Ciudad otra vez quedó envuelto en un escándalo por la compra de barbijos en medio de la pandemia. La empresa E-ZAY, dedicada al rubro informático, le vendió 5 millones de máscaras por $ 340 millones y cobró el 50 % de esa operación por adelantado, es decir $ 170 millones, pero hasta el día de hoy apenas entregó apenas 150 mil. La estafa puso al descubierto a una empresa intermediaria que no fabrica los barbijos y ni siquiera tiene página web. En la documentación que le entregó a la Ciudad, figuran dos teléfonos que nadie atiende y una dirección en Puerto Madero que no aparece en los registros comerciales.
La trama arrancó el 30 de marzo, cuando en una contratación directa basada en la emergencia sanitaria, a través de la Resolución N° 87/2020, el gobierno porteño le compró a la empresa E-ZAY SRL 5 millones de barbijos. La resolución lleva la firma del ex Subsecretario de Administración del Ministerio de Salud, Nicolás Montovio, quien tuvo que renunciar a mediados de abril por la compra de barbijos N95 a la empresa Green Salud, que tal como se dio a conocer oportunamente, estaban vencidos desde Mayo de 2016 y ahora la justicia investiga si hubo un sobreprecio, escándalo que se dio a conocer en los medios antes que la pagara la primer factura.
La empresa E-ZAY vendió cada barbijo a $ 68 logrando una enorme ganancia y el sobreprecio es solo el comienzo ya que los datos de dicha empresa no cierran por ningún lado. La firma se fundó en 2015 y se dedica la comercialización, distribución, importación y exportación de equipos de informáticas. Recién en febrero de este año se inscribió a la AFIP para vender instrumental médico, odontológico y artículos ortopédicos. Según registros comerciales una de las socias fundadores, Mónica Graciela González renunció a fines de 2018, cuando se designó como gerente a José Jesús Paladino, quien fijó un domicilio en Alsina 1149.
La empresa E-ZAY no tiene página web ni redes sociales. Y los dos teléfonos de contacto que presentó ante la Ciudad no funcionan y además, registra varios cheques registrados y deudas como empleador del año 2018.
El actual gerente, José Jesús Paladino, también figura como socio de Globaltech 360 SRL, una empresa creada hace cinco meses para brindar “servicios de consultoría y tercerización de procesos de negocios, con foco en comunicación estratégica, marketing digital, publicidad en todas sus formas, desarrollo de software y servicios de telecomunicaciones (SMS, VOZ, DATOS), comercialización presencial, online y telefónica (CALL CENTER) de bienes, inmuebles y servicios de todo tipo, logística”.
Esa empresa está registrada en avenida Entre Ríos 258, donde tampoco hay gente trabajando. Casualmente, uno de los teléfonos aportados por E-ZAY en el expediente de los barbijos está registrado en esa misma dirección, un viejo edificio de oficinas ubicado a dos cuadras del Congreso.
Durante un mes, los funcionarios del Ministerio de Salud porteño escucharon las excusas más variadas e insólitas. “Nos robaron un camión”, “los barbijos están en camino” y varias más. El Gobierno pagó por adelantado el 50 % de los $ 340 millones previstos, es decir $ 170 millones y tras una serie de intimaciones, las autoridades de la Ciudad rescindieron el contrato y decidieron presentar una denuncia por estafa contra los dueños de la empresa. La investigación está a cargo del fiscal Maximiliano Vence, el mismo que tiene a su cargo la polémica compra de barbijos N95 a Green Salud.








