La inversión, cercana a los $300 millones, permitirá fortalecer las tareas de búsqueda y rescate en derrumbes, sismos, explosiones y otras emergencias de alta complejidad. Parte del equipamiento se incorpora por primera vez y otro no se renovaba desde hacía más de una década.
La ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, y el director de Defensa Civil, Daniel Burrieza, entregaron materiales de búsqueda y rescate a Bomberos de la Policía de Mendoza. Se trata de nuevo equipamiento especializado para intervenir ante derrumbes, terremotos, explosiones y otras emergencias de gran magnitud, con una inversión cercana a los 300 millones de pesos destinada a fortalecer la capacidad operativa del cuerpo.
La adquisición comprende herramientas de demolición controlada, equipos para localizar víctimas, sistemas de rescate y elementos de protección personal utilizados en operaciones de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas.
Estuvieron presentes el subsecretario de Justicia, Juan Carlos Jalif; el subdirector general de Policías, Roberto Favaro; el director de Bomberos, Pablo Mariano; el coordinador de tareas operativas de los drones de la Unidad VANT (Vehículos Aéreos no Tripulados), de la CAP (Cuerpo de Aviación Policial) y de la Upram (Unidad Patrulla de Rescate y Auxilio de Montaña), Antonio Ibaceta; y el jefe de la CAP, Fernando Bustos.
«Se trata de equipamiento muy específico para intervenir en estructuras colapsadas. Incluye martillos demoledores para romper estructuras de hormigón, sondas para detectar personas con vida bajo los escombros y cámaras de inspección que permiten ampliar la visión del personal durante las tareas de rescate», destacó Rus.
La ministra remarcó que el material fue entregado por Defensa Civil a Bomberos de la Provincia y señaló que gran parte del personal ya fue capacitado para operar estos equipos. «La inversión ronda los 300 millones de pesos e incluye, entre otros elementos, cascos especiales de alta resistencia. Es equipamiento que queda a disposición de la seguridad, de la Defensa Civil y de todos los mendocinos», afirmó.
Rus destacó además que se trata del mismo tipo de tecnología utilizada actualmente en escenarios de catástrofe internacional y subrayó que, por tratarse de una provincia ubicada en una zona sísmica, «contar con estos recursos resulta fundamental». También puso en valor el trabajo conjunto de Defensa Civil y Bomberos en la planificación y respuesta ante emergencias.
Por su parte, el director de Defensa Civil, Daniel Burrieza, sostuvo que la incorporación «representa un avance muy importante para la Dirección de Bomberos», ya que permitirá optimizar las intervenciones en estructuras colapsadas tanto por sismos como por cualquier otra emergencia. Explicó que el equipamiento combina herramientas de fabricación nacional con tecnología importada, como visores y equipos de detección de víctimas, y señaló que se trata del mismo estándar utilizado actualmente en operaciones internacionales de rescate.
Burrieza recordó además que Mendoza cuenta con 18 planes provinciales de emergencia y que el protocolo de respuesta ante sismos constituye el principal debido a las características geográficas de la provincia. En ese esquema, Defensa Civil coordina el operativo y Bomberos actúa como organismo de intervención primaria.
El director de Bomberos, Pablo Mariano, afirmó que la incorporación del nuevo material «constituye una fortaleza muy importante para la operatividad de los grupos especiales» y destacó que el personal ya posee la capacitación necesaria para utilizar los equipos desde el primer momento.
Agregó que este tipo de herramientas se emplea de manera permanente en rescates por derrumbes, estructuras colapsadas y accidentes en pozos, donde permiten localizar víctimas, inspeccionar espacios de difícil acceso y trabajar con mayores condiciones de seguridad.
Equipamiento especializado
Entre los elementos incorporados se encuentran 20 cascos de rescate, dos martillos demoledores de 35 kilos, dos martillos demoledores de 5 kilos, dos cortadoras de hormigón, cuatro sierras sable, dos cámaras de inspección, dos sondas para búsqueda de víctimas, un interferómetro para monitoreo estructural, dos trípodes de rescate, dos camillas especializadas, un generador eléctrico, puntales para estabilización de estructuras, además de cuerdas, arneses, mosquetones, linternas y módulos completos de herramientas destinadas a operaciones de búsqueda y rescate.







