En agradecimiento a Dios y a la vida, por salir adelante en las situaciones difíciles que atravesó, María ayuda a quienes más lo necesitan.
“Tuve un cáncer de colon que luego se me fue al pulmón, y perdí a un hermano y un sobrino, y todo eso me provoco mucha tristeza, pero gracias a Dios ya me dieron el alta”, comentaba en una comunicación con nuestro medio María Catalán, la celadora de la escuela Libertad 1-460 de Pareditas.
Ayudar a las personas que lo necesitan fue la intención de esta mujer, por eso con la ayuda de sus hermanas tejió 20 gorritos de lana para los niños de jardín, “En la escuela hay muchos niños y me decidí por los más chiquitos”, explicó María.
La historia de María es un ejemplo muy superador de vida para las personas que están pasando por situaciones similar y como dice ella, “Hay que ser perseverante y no decaer con estas enfermedades”.
En cuanto a la entrega de los gorros, “La directora hizo un pequeño acto y explicó que en agradecimiento a la vida les había hecho un presente a los más chiquitos, fue algo muy emotivo”.








