Racing fue otro: tuvo juego, sentido colectivo, presión eficaz y altos niveles individuales. Así se recuperó del debut con traspié y goleó 3-0 a Tigre, al que dominó ampliamente.
El equipo dirigido por Gustavo Costas, logró meter presión alta, circulación amplia con sentido ofensivo y firmeza defensiva durante el partido y en los primeros 20 minutos lo resumieron a la perfección y la ventaja de dos goles, con el festejo de Almendra y el de Roger Martínez, fue consecuencia de ese glosario ejecutado a la perfección. Fue, a la vez, la consecuencia de una formación con cambios profundos respecto del debut ante Unión de los que el DT había anticipado en testimonios.
Racing sacó la pelota con fluidez, sobre todo con los lanzamientos de García Basso, y evitó que Juanfer Quintero retrocediera en exceso para tomar la pelota porque la presencia de Almendra como estación media dio secuencia de pase. Hubo, también, el vigor reclamado con Solari, Zuculini y Adrián Martínez.
Tigre, con modificaciones en su elenco en comparación con 2023, quedó expuesto en sus debilidades por lo que Racing ejerció antes que por debilidades propias. La amplitud de la nómina le permitió a Costas, también, mover un 11 sometido a un despliegue que no reparó en el agobio del clima. La distribución de Juanfer resultó otro factor clave porque les dio sentido exacto a los ataques.
Fuente Prensa Racing







