La fuerte lluvia antes del partido y una llovizna durante los primero minutos del primer tiempo no impidió que las familias de ambos equipos disfrutaran de buen fútbol y unos ricos mates. Con mucho aliento y euforia se vivió desde afuera una bella tarde futbolera en la cancha de Steindl.
Luego del comienzo del partido, transcurrían quince minutos del primer tiempo, el cielo se vistió de celeste y el sol se hizo sentir. Gritos, aplausos y muchas emociones hicieron del encuentro un buen espectáculo, una buena actitud que demuestra que se puede disfrutar de este deporte sin violencia y en familia, un gran ejemplo para el futbol profesional.
Las dos parcialidades que apostaron por un fútbol tranquilo, sano y familiar. La liga de Tunuyán es uno de los pocos que se juega sin seguridad policial, y hoy quedó demostrado, después de varias críticas, dudas y miedos, que es posible. Felicitaciones para ambas hinchadas, a seguir así y disfrutar de este deporte tan hermoso y sin violencia.







