A casi 24 horas de su detención, Carlos Maravilla Bruna (38) fue imputado por el homicidio de su pareja, Mariana Suárez (34), ocurrido el viernes en Las Heras.
«Se me escapó, fue un accidente», fueron las únicas palabras que dijo el hombre frente a la prensa tras escuchar la acusación que pesa sobre él y mientras era trasladado al penal.
Momentos antes, la fiscal Claudia Ríos lo imputó por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por femicidio, calificación que contempla la pena máxima en el Código Penal y posteriormente fue trasladado a la cárcel.
Maravilla fue detenido cerca del mediodía del miércoles en una casa abandonada, sin puertas ni ventanas, ubicada en el callejón Cejas de El Algarrobal en Las Heras y los investigadores del caso estiman que en ese lugar permaneció oculto desde la noche del viernes cuando ocurrió el crimen.
El hombre de 38 años se abstuvo a declarar y las únicas palabras que dijo, en las cuales intentó explicar que lo ocurrido no fue intencional, no tendrán validez para la Justicia.
Mariana Noemí Suárez fue asesinada de un disparo en el abdomen en el ingreso a una de las habitaciones de su casa del barrio Democracia. Se cree que el femicidio ocurrió luego de que Maravilla y Suárez discutieran porque el hombre le pedía dinero.
Los vecinos confirmaron que la mujer, madre de 8 hijos, padecía constantes maltratos por parte de Maravilla, tal es así, que antes de ser asesinada fue golpeada. En tanto, una de las pruebas fundamentales de la causa será la declaración de uno de los hijos de la pareja, quien estuvo presente durante el femicidio.
En relación a esto, Ríos esperará para tomarle declaración al menor que presenció el hecho. Esto debido a que un informe de la OAL confirmó que está atravesando un momento de estrés postraumático y recomendaron que volviera a la escuela y no rememorara lo ocurrido y por esta razón su declaración será escuchada más adelante.







