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Los estudiantes de tercer y sexto grado de primaria, así como los de primer año de secundaria, están inmersos en una iniciativa educativa diseñada para fomentar el hábito de la lectura a través de estrategias concretas y acciones significativas. Este martes, la Dirección General de Escuelas (DGE) dio inicio a la Muestra de Fluidez Lectora 2025, que involucra a 70 instituciones educativas y se enfoca en evaluar las habilidades lectoras de estos niveles.

En esta instancia, no solo se examina la fluidez lectora, sino también aspectos clave del proceso cognitivo que influye en la comprensión de textos. Además, se anunció que el próximo lunes 31 de marzo comenzará el Censo de Fluidez Lectora 2025, el cual alcanzará a todos los estudiantes de las escuelas mendocinas.

Romina Durán, quien dirige el área de Evaluación de la Calidad Educativa, describió cómo se está llevando a cabo esta etapa de la muestra con apoyo de aplicadores externos previamente capacitados. Según Durán, los datos recopilados servirán para elaborar programas y planes de mejora que se implementarán durante el año. Trabajos similares vienen realizándose desde 2019, centrados en muestras de fluidez lectora, y desde 2021 la evaluación se amplió a un censo completo que incluye a todo el alumnado.

Por su parte, Laura Tello, directora de Educación Primaria, estuvo presente en la Escuela 1-624 Fray Luis Beltrán durante el primer día de la muestra. Tello resaltó la importancia de estas evaluaciones como herramientas valiosas para generar estrategias específicas que impulsen tanto la fluidez como la comprensión lectora. Según explicó, un estudiante que alcanza una lectura fluida tiene mayores probabilidades de comprender mejor los textos. «Los indicadores obtenidos nos muestran el progreso, o las áreas donde hay que mejorar, permitiéndonos tomar decisiones para apoyar su desarrollo pedagógico», afirmó.

Tello también destacó que los programas provinciales de alfabetización y fortalecimiento de trayectorias escolares están diseñados para apoyar tanto a los docentes como a las escuelas en este desafío. Los datos recabados permiten afinar estas estrategias y mejorar su impacto.

Desde la Escuela 1-624 Fray Luis Beltrán, la vicedirectora Noemi Venasai subrayó los esfuerzos realizados para estimular el hábito lector entre los estudiantes. Explicó que en su institución emplean dinámicas como juegos y reflexiones para que niños y niñas desarrollen sus habilidades lectoras: «Hemos tenido que hacer ajustes en nuestras prácticas para mejorar los niveles de lectura de los chicos, apoyándolos en todo momento. También hemos pedido la colaboración activa de las familias para fortalecer este proceso», concluyó.

Esta experiencia educativa promete ser un paso clave hacia una comunidad estudiantil más comprometida con la lectura y con mejores bases para su desarrollo académico y personal.