El párroco fue encontrado en el interior de un vehículo con una supuesta feligresa. En tanto, dos penitenciarios y un policía también resultaron imputados cuando iban a cazar.
El primero de los casos se registró alrededor de las 22 horas en la zona de Monte Coman, cuando personal policial realizaba tareas de patrullaje por la ruta 171 los cuales se intrigaron al advertir entre unos árboles de algarrobo, en medio de la oscuridad de una zona baldía, un auto estacionado.
Ante esa sospechosa escena, los efectivos se acercaron al vehículo y descendieron dos ocupantes; una mujer y un hombre, quien se identificó como Ángelo Pezo Carrillo, un sacerdote de Villa Atuel, quien explico que se encontraba charlando con la mujer porque ella lo contenía cuando tenia problemas en su seno familiar.
Más allá de eso, lo que no pudieron justificar debidamente fue su presencia a esas horas y en el lugar, motivos por los cuales fueron trasladados a la Comisaría 64ª, donde fueron imputados por quebrantar el artículo 205 del Código Penal y tras finalizar el proceso administrativo, ambos quedaron en libertad.
Casi en paralelo, se desarrolló otro procedimiento a cargo de la Policía Rural en calle Islas Malvinas sur, donde fue interceptada una camioneta Nissan negra con tres ocupantes, donde en la parte trasera, los uniformados encontraron una carabina de repetición calibre 223 y 10 cartuchos para ese arma, por lo que fueron detenidos y se secuestró el arma, ante la evidencia que se trasladaban a cazar en zonas aledañas a la Ciudad.
Tras ser llevados a una sede judicial donde fueron identificados, se pudo conocer que se trataba de dos agentes penitenciarios y un auxiliar de la Policía de Mendoza, que presta servicios en la Comisaría 42ª y de esta manera, el fiscal Fabricio Sidotti imputo a los tres funcionarios públicos por violar la cuarentena y el arma de fuego quedó incautada para consultarle al RENAR sobre la legalidad de la misma.
Por lo demás, la vida de los curas en el sur mendocino es pródiga en anécdotas ya que el año pasado, casualmente en Monte Coman, otro sacerdote quedó aprehendido por llevar una escopeta sin documentación alguna que le acreditara tenencia y portación..







