El salario de los funcionarios públicos siempre es polémico; una de las principales razones es porque la comparación siempre se hace sobre el ingreso del resto de los mortales, y en ese enorme colectivo de diferentes personas, la amplia mayoría cobra mucho menos que un funcionario.
En Mendoza, con la actualización mensual realizada por cláusula gatillo, el salario de los legisladores mendocinos llegó a $ 137.808 en bruto, es decir, sin los descuentos de ley.
Siempre es un problema hacer el cálculo con los descuentos, porque empieza a pesar la retención de impuesto a las Ganancias, que es distinta para cada legislador, de acuerdo a las deducciones que correspondan.
Además, la retención de Ganancias sólo se hace sobre el ítem “dieta legisladores”, pero no sobre el ítem “compensación funcionario”, que no se considera ingreso, sino un gasto de representación.
El senador Lautaro Jiménez, del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), asegura que entre setiembre y octubre la dieta subió 9.117 pesos, y eso fue así por la aplicación de la cláusula gatillo por la que se actualizan los salarios estatales.
Ayer se depositaron los sueldos y el senador Jiménez se encontró con el incremento del 8,5% por la actualización salarial.
“Este aumento en tan sólo un mes resulta obsceno en comparación con lo que significa ese 8,5% de aumento por cláusula gatillo sobre el sueldo de una maestra mendocina, que oscila apenas entre los 400 y 600 pesos de suba según sea la antigüedad. Diez veces menos de lo que representa el incremento de un legislador” dijo Jiménez.
Fuente: Los Andes







