El 15 de julio pasado la Secretaría de Comercio Interior le concedió aumentos a las empresas de consumo masivo de hasta 4,5 % luego de reiterados reclamos por las subas de costos que habían sufrido desde marzo, cuando quedaron congelados los valores de 2.300 productos como parte del paquete de emergencia por el Covid-19.
Los aumentos no llegaron a compensar los incrementos que pedían, pero por lo menos agradecieron que comenzara una gradual actualización. A un mes de esos incrementos y sin noticias aún de nuevos ajustes, la industria volvió a la carga. Varias fuentes de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal) confirmaron que pidieron un encuentro con el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas y que en principio se realizaría entre miércoles y jueves de la semana próxima.
El programa Precios Máximos, que congeló los valores de gran parte de los productos que se comercializan en los supermercados a los del 6 de marzo, se fue prorrogando mes a mes y ahora vuelve a vencer el 31 de agosto.
¿Qué hará el Gobierno dentro de diez días? Kulfas dijo semanas atrás ante empresarios, que Precios Máximos no era un programa sostenible por mucho tiempo y que se trató de una respuesta de emergencia ante la pandemia. “No teníamos ninguna intención de ir por ese lado. Creemos que su aplicación logró los resultados esperados, se estabilizó la inflación en un nivel relativamente bajo y no hubo desabastecimiento más allá de faltantes puntuales”, había dicho el ministro en una charla invitado por la Cámara de Comercio norteamericana en el país (Amcham).
La industria de alimentos y bebidas reclamará la eliminación del programa de Precios Máximos y de no ser posible, un nuevo aumento de precios.









