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El Senado de la Nación llevó a cabo ayer una sesión ordinaria, encabezada por la vicepresidenta de la Nación y presidenta de la Cámara Alta, Victoria Villarruel. Durante el encuentro, los senadores debatieron temas clave como el proyecto de ley de Ficha Limpia, la creación de un fondo de emergencia para Bahía Blanca, tratados internacionales y designaciones diplomáticas.

El proyecto de Ficha Limpia, que proponía modificaciones legales para impedir que personas con ciertos antecedentes pudieran acceder a precandidaturas o cargos políticos, no logró prosperar. Con 36 votos afirmativos y 35 negativos, la iniciativa fue rechazada. La senadora Alejandra Vigo (Unidad Federal), como miembro informante, detalló en su intervención las modificaciones incluidas en el proyecto y los delitos que impedían ocupar cargos públicos.

Durante el cierre del debate, las posturas de los distintos bloques marcaron un claro contraste. El senador Francisco Paoltroni (Libertad, Trabajo y Progreso) reconoció que, aunque la propuesta era limitada, representaba un primer paso hacia una Argentina más ética: «No es suficiente, pero es un inicio», expresó.

Por otro lado, el senador José Carambia (Por Santa Cruz) subrayó la necesidad de establecer estándares para quienes aspiren a ocupar cargos públicos y señaló: «Si a un ciudadano común le pedimos antecedentes, sería ilógico no exigir lo mismo a políticos de nivel nacional».

El senador Juan Carlos Romero, líder del monobloque Cambio Federal, hizo eco del reclamo ciudadano que respalda la iniciativa: «Es fundamental respetar el derecho de las personas a peticionar. Este proyecto surge de una demanda legítima de hace ocho años. Aunque puede mejorarse, votaré a favor». A pesar de su apoyo, Romero admitió que la propuesta no abarcaba todo lo necesario.

Desde el PRO, Alfredo De Ángeli calificó la jornada como histórica y celebró el pedido de una sociedad que exige «funcionarios con valores y principios». En sintonía, Eduardo Vischi, líder del bloque de la UCR, afirmó: «Para quienes creemos que la política es un servicio limpio, es crucial eliminar a las manzanas podridas. Este proyecto es más que una ley: es una respuesta concreta a una exigencia ciudadana».

Sin embargo, no todas las voces fueron favorables. El senador José Mayans (Frente Nacional y Popular) se opuso firmemente al proyecto calificándolo como «una gran mentira e inconstitucional». Según Mayans, los problemas de corrupción son responsabilidad del sistema financiero y judicial del país.

Finalmente, Ezequiel Atauche, titular del bloque LLA, cerró el debate destacando la importancia del proyecto en la lucha contra la corrupción: «Esto marca un antes y un después. Es un refuerzo del principio de idoneidad estipulado en nuestra Constitución para el acceso a cargos públicos».