La suma de dos factores, la Semana Santa, época en la que todos los años suben los precios, y el aislamiento social, en el que cambiaron los hábitos y se consumen por ejemplo más postres, fueron clave para que en las últimas dos semanas el valor del huevo subiera hasta un 25 %, según sostienen fuentes del sector, con el agregado de que, a pesar que el rubro gastronómico está casi paralizado, las ventas se han mantenido más o menos firmes, pero con otros canales de comercialización: los supermercados y mercados de barrio.
Los precios subieron una barbaridad, pero habrá que ver qué pasa después de Semana Santa y con esa tendencia, el cartón de 30 unidades, si se trata de huevos grandes, se consigue a 220 pesos, mientras que si son medianos, hay que pensar en gastar unos 200 pesos, en tanto la docena de huevos medianos ronda los 100 pesos.
En todos los casos, los huevos que se venden son abastecidos por granjas locales y es muy poco lo que ingresa desde afuera, ahora con las restricciones de circulación aunque las ventas, se están manteniendo más o menos firmes, pero ahora cambiaron los canales de comercialización ya que antes eran restaurantes, lomotecas y casas de reposterías, pero como ahora están cerradas. se incrementó la comercialización por otros canales, que si bien ya venían de antes, subieron su volumen, como son los supermercados y mercados de barrio.
Otra de las razones es que con más tiempo en la casa, muchos se volcaron a la comida casera como una opción para ocupar ese tiempo y así los huevos y la harina se han vuelto en ingredientes claves de la cocina y, por lo tanto, su consumo también aumentó. Hay que tener en cuenta además, que también se ha tenido una fuerte suba de costos, como por ejemplo que los maples y estuche para huevos subieron un 9 % entre marzo y abril, los alimentos para las gallinas vienen de sufrir un incremento del 33 % desde marzo y los fletes subieron entre un 8 a 12 %. Aquí hay que tener en cuenta el empresario cuenta con dificultades para conseguir camiones que quieran viajar a otras provincias con cargas de alimentos, porque en la región les cuestas conseguir fletes de regreso y, como no quieren volver vacíos les cobran el viaje más caro.








