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Uno de los objetivos de las autoridades del IPJyC cuando asumieron la gestión fue contar con nuevas herramientas para combatir esta modalidad.

El juego clandestino es una gran preocupación provincial y nacional, ya que esta modalidad ha crecido en estos últimos años. Mendoza avanza en la búsqueda de herramientas para desalentar y penar esta práctica.

A través de un proyecto impulsado por el senador provincial Marcelo Rubio, el pasado 13 de diciembre, la Cámara Alta dio media sanción a la creación de la Unidad de Prevención, Detección y Erradicación del Juego Clandestino en el ámbito del Instituto Provincial de Juegos y Casinos de Mendoza.

El proyecto contempla la modificación de la ley 3365, comprendido en el Código de Faltas que, si bien ya prevé penas contra el juego clandestino, con la reforma, busca alcanzar sanciones más graves para quienes se muevan en el marco de la ilegalidad.

Este proyecto fue presentado en 2007 en la Legislatura mendocina y es a través de las gestiones del actual gobierno y del senador Rubio, que se pudo lograr este año la media sanción. La preocupación sin dudas ha sido el avance del juego clandestino y sus consecuencias sociales.

Alcances del proyecto

La provincia de Mendoza no tiene una ley que actúe directamente sobre el juego clandestino. Este sólo es citado en el Código de Faltas, en sus artículos 66 a 74. Las multas que prevé este código van de mil a $10 mil,  en casos de reincidencia para las contravenciones que describe. El código data de 1966, por lo cual es obvio que los montos de las multas y lo que se considera como una falta han sufrido importantes cambios con el correr del tiempo, sobre todo por la expansión que ha tenido el juego clandestino en los últimos años.

Con la modificación del código, el juego clandestino ya no será considerado una falta sino un delito, por lo cual los montos de las multas cambiarán y la penalidad será mucho más fuerte, teniendo en cuenta que quienes practican la ilegalidad en los juegos de azar obtienen ganancias sustanciales.

Además de los juegos de mesa y quiniela clandestina, el proyecto alcanzaría todo tipo de carreras de animales en las cuales haya una apuesta de por medio y sean realizadas sin la autorización necesaria del IPJyC.

Fuente: Prensa Mendoza