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A través del Decreto 615/2020 el Poder Ejecutivo anunció el “Programa de Asistencia económica, productiva, financiera y social a la cadena de producción de peras y manzanas de las Provincias de Neuquén, Río Negro, Mendoza, San Juan y La Pampa”.

Según la normativa que lleva la firma del presidente, Alberto Fernández la medida abarca a los productores y las productoras, empacadores y empacadoras, frigoríficos, comercializadores y comercializadoras e industrializadores e industrializadoras, de conformidad con las actividades del ‘Clasificador de Actividades Económicas (CLAE)‘.

En este marco, para la CIAT esta medida viene a ser un sedante para la provincia que ha sufrido dos décadas de olvido, tanto para la producción de peras y manzanas, así como para todas las economías regionales.

Eber Perez Plaza, miembro de la Cámara y productor de manzana de Tunuyán, mencionó que la situación de la producción en el Valle de Uco ha ido en decadencia en los últimos años, en donde “no solo hemos perdido cantidad de hectáreas cultivadas sino también la parte industrial. Necesitamos reactivar y poner en valor la producción de manzana. Hemos perdido la industria, frigoríficos empaques. Necesitamos generar valor agregado sino queremos que las próximas generaciones no apuesten a este producto”.

En cuanto a porqué se llegó a esta situación, Perez Plaza indica que por un lado el incremento de las tarifas hizo que hoy los frigoríficos sean simplemente galpones de empaque por los altos costos energéticos. Y eso es una cadena de factores, que hizo que varios productores dejaran de producir manzanas porque no les es rentable el negocio”.

“Uno sigue en el negocio porque viene en nuestro adn. Las nuevas generaciones claramente no ven esta actividad y nadie se anima porque ven el sufrimiento y la poca rentabilidad del negocio. La producción que hoy tenemos no sabemos dónde meterla, no quedan en Valle de Uco, aserraderos, frigoríficos, y hoy la producción no tiene valor agregado que requiere el mercado para destinar tanto al mercado interno o externo”, remarcó el dirigente.

En este sentido, es que expresó que celebra estas medidas, sobre todo para un sector que está muy grave. “La manzana en Mendoza ha sido leña. Es la forma de describir la producción. En Tunuyán teníamos 10 mil hectáreas cultivadas, hoy solo tenemos 619 hectáreas, de las cuales un gran porcentaje no tienen un valor comercial para venderlo como fruta en fresco y la industrialización no hay negocio”, expresó Eber Perez Plaza.

A lo que detalló para entender el fenómeno: “Una planta de manzana tarda entre 3 y 4 años para generar estándares de calidad. Por lo tanto, si no hay espalda financiera, son 4 años invirtiendo sin rentabilidad y sin reintegros. Enterramos dólares y cosechamos precios. En este escenario para nosotros es muy complejo y no hay políticas que reviertan la situación”.

“Los productores no nos dejamos estar, el problema es que nos dejaron de lado. Es una economía regional que dejaron de colaborar. Es una provincia agro dependiente, pero no hay visión, y lejos de escuchar que abre una fábrica en Mendoza, cierran cada vez más empresas. Necesitamos políticas de incentivos, sino va a desaparecer. Y lo peor de este panorama, es que tanto el Gobierno provincial como nacional, no genera políticas de arraigo y son cada vez más las generaciones que abandonan el negocio agrario y se vuelcan a otros negocios, dejando al interior del interior en soledad”.

La medida contempla:

  • Que la actividad desarrollada en la cadena de producción de peras y manzanas en la o las jurisdicciones citadas constituya la actividad principal, entendiéndose por tal, aquella que haya generado más del 50% de los ingresos brutos totales en el año fiscal 2016, según corresponda; o bien, aquella en la que se haya empleado más del 50% de la nómina salarial de la empresa, excluidos y excluidas los empleados y las empleadas temporarios y temporarias, debiéndose considerar el promedio anual correspondiente al año fiscal mencionado. En el caso de haber iniciado actividades en ese año fiscal, cuando el período a considerar fuera inferior a 12 meses, se anualizarán los ingresos obtenidos desde la fecha de inicio de dichas actividades.
  • Que los ingresos brutos totales en el año calendario 2016 o ejercicio económico cerrado en el 2016, según corresponda, no hayan superado la suma de 7 millones de pesos, a cuyos fines deberán observarse las normas que dicte la AFIP.
  • Que acredite, mediante certificación de la autoridad provincial competente, que ingresó en un plan de mejora de la competitividad que el Gobierno Provincial correspondiente desarrolle, a los efectos de incrementar la rentabilidad de los sujetos alcanzados por el mencionado programa.

Por otra parte, el Programa de Asistencia consistirá en la prórroga de los vencimientos generales para el pago de obligaciones de la seguridad social que operen desde el 1° de junio de 2020 hasta el 31 de diciembre de 2020. Asimismo, se suspende la iniciación de juicios de ejecución fiscal.

Será también la AFIP, el organismo encargado de establecer la nueva fecha de vencimiento para el pago de las obligaciones prorrogadas, como así también a instrumentar regímenes de facilidades de pago para la oportuna cancelación de las obligaciones postergadas. “La citada fecha de vencimiento operará con posterioridad al 1° de enero de 2021″, se aclaró.

En los considerandos, el Gobierno justificó la implementación de este programa debido al contexto actual de crisis económica y sanitaria por la pandemia de COVID-19, lo que “hace necesario avanzar en la posibilidad de dar cobertura a los pequeños productores y monitorear de cerca la evolución del sector” de peras y manzanas de las provincias mencionadas.

En otro párrafo hace referencia a la cuarentena como una de las medidas “destinadas a ralentizar la expansión del coronavirus, limitando la circulación de personas y el desarrollo de actividades determinadas, lo que produce un impacto económico negativo y no deseado sobre empresas y familias”.

En ese sentido se hace mención a la Ley 27.503, por la cual se extendió por un año la emergencia económica, productiva, financiera y social a la cadena de producción de peras y manzanas de Neuquén, Río Negro, Mendoza, La Pampa y San Juan.

“Que a raíz de esa situación, no solo se debe procurar la adopción de medidas tendientes a la protección de la salud pública, sino también a coordinar esfuerzos para morigerar el impacto de las medidas sanitarias sobre los procesos productivos y el empleo”, se justificó haciendo hincapié en que la merma de la actividad productiva afecta “de manera inmediata y aguada” particularmente a las microempresas.

Fuente: CIAT