Desde el Gobierno de Mendoza han generado la idea de confeccionar una base de datos para contar con profesionales que no trabajen en el Estado y que en un futuro puedan desempeñar tareas en el marco de la emergencia sanitaria declarada por la COVID-19. La convocatoria es específicamente para médicos, enfermeros, kinesiólogos y radiólogos.
La intención es producir una base de datos para que el ministerio, ante la necesidad futura de profesionales, pueda actuar rápidamente. En este caso, no serán voluntarios, ya que serán remunerados. Al respecto, la ministra de Salud, Desarrollo Social y Deportes, Ana María Nadal, sostuvo: “Esta herramienta de recursos humanos fue de mucha ayuda en otras provincias. En caso de contar con una baja de un médico que puede ser por enfermedad, podremos rápidamente tener a mano otro profesional para cubrir esa vacante temporalmente”.
Los interesados tendrán que inscribirse aquí, donde deberán completar datos como currículum, constancia de AFIP y matrícula, entre otros.
Se tendrán en cuenta las siguientes especialidades:
- Médicos/as: especialmente se tendrán en cuenta a generalistas y con las siguientes especialidades: clínicos, de familia, pediatras, terapistas y neumonólogos.
- Enfermeros/as: enfermeros profesionales, enfermeros universitarios y licenciados en Enfermería.
- Kinesiólogos/as: para desempeñarse en áreas críticas, especialmente se considerarán quienes tengan conocimientos en ventilación mecánica y rehabilitación respiratoria.
- Licenciados/as en producción de bioimágenes y técnicos/as en diagnóstico por imágenes.







