“El finalizar cada show nos pone triste”. Esas fueron las palabras de este señor que con su hija disfrutan de cada show que presenta el Auditorio municipal de Tunuyán.
“Estamos cansados que ya no respeten ni los discapacitados, con esfuerzo seguramente la gente de la municipalidad hizo rampas para discapacitados en cada esquina, pero como usted lo ve, fueron en vano”; agregaba el vecino.
Hablamos de eventos donde las calles que rodean el auditorio se llenan de vehículos cubriendo todos los lugares permitidos para estacionar, y también los que no están permitidos.
Lo curioso es que la municipalidad, cuenta con personal preventor en el perímetro y así mantener la seguridad y el bienestar de los vecinos que concurren al lugar, pero algunas situaciones parecen ser tan natural que se ven obviadas.
La parte triste para algunos, el después de los eventos, el volver a casa, el encontrarse con personas que solo les importa su comodidad o bienestar como le quieran llamar, e ignoran lo que los rodea, más triste aun, que personas con la autoridad para evitar estos sucesos, tristemente miren para otro lado.
Redacción y fotos: Alejandro Campos








