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El 27 de enero, luego de un acto simbólico de inicio en localidad mendocina de San Carlos, comenzaron su marcha a mula los efectivos del Batallón de Ingenieros de Montaña 8.

En su primera jornada, los 42 integrantes de la columna recorrieron 40 km en una hora hasta el Manzano Histórico; al día siguiente, llegaron hasta el Refugio Scaravelli. El domingo 29, a primera hora de la mañana, tras la orden del jefe del Batallón, teniente coronel Cristian Carlos Mirabelli, comenzó una nueva marcha montada que tras cruzar el Portillo Argentino hizo una pausa nuevamente en el Refugio Real de la Cruz.

En total, recorrieron 81 kilómetros, en 7 horas de travesía, 29 expedicionarios montados en 5 caballos y 24 mulas, y el resto, repartidos en los unimogs. Hasta ahora, se viene destacando el trabajo en equipo, la camaradería, y la emoción de todos: baqueanos, soldados, suboficiales y oficiales.

Hoy 31, los expedicionarios partirán al encuentro con el Ejército de Chile en el Paso de Piuquenes.

Historia de la Columna Portillo de Piuquenes

En septiembre de 1816, el capitán Lemos desempeñaba el cargo de jefe del «Fuerte de San Carlos»; luego de que se retiraran los pehuenches que habían ido a parlamentar con José de San Martín, recibió la orden de marchar con el efectivo que constituía su guarnición y establecerse en el valle de Los Chacayes, camino al paso del Portillo.

En noviembre, a causa del derretimiento de las nieves comenzaba el tráfico entre Mendoza y Santiago, motivo por el cual el destacamento fue reforzado con 30 milicianos del regimiento de milicias de San Carlos, con 2 oficiales.

No se ha podido conocer el día exacto en que el destacamento cruzó la cordillera. La primera comunicación recibida por el intendente de Cuyo está fechada el 7 de febrero en Peñón Rajado, en las proximidades de la Laguna Negra sobre el Cajón del Río Yeso. En ella, se comunicaba que ese mismo día se había intentado sorprender a la Guardia de San Gabriel, intento que fracasó a causa de un temporal: la guardia realista abandonó el puesto dándose a la fuga.
De esta manera, Lemos cumplió con la misión de hacerse notar y dar la impresión de una invasión. Luego, acampó en Los Piuquenes (territorio chileno) y posteriormente, se unió a San Martín.

Fuente: Página Ejército Argentino