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El precio del crudo Brent perforó el techo de 45 dólares por cada barril. Es algo que no sucedía desde marzo, cuando inició su caída histórica. En el país, el gobierno nacional estableció un valor sostén o barril criollo. Precisamente, la comercialización de cada barril en el mercado doméstico tiene a esa cifra como parámetro. Así se buscó establecer un valor que no hiciera derrumbar las regalías de las provincias por un precio bajo del crudo en el mundo.

Esto puede ser importante para la recaudación provincial, con liquidaciones de regalías sobre un mejor precio. Lo otro que podría suceder si este precio se mantiene, es que se incremente la presión sobre algo que durante los últimos días las petroleras integradas (aquellas que producen y refinan) le hicieron saber al gobierno nacional: la necesidad de aplicar un incremento en los combustibles.

En primer lugar, todavía en el mercado doméstico rige el barril establecido por Nación. El decreto 488/20, que fijó las condiciones locales, establece que los 45 dólares para Argentina quedarán vigentes hasta que el precio internacional supere durante 10 días consecutivos al local.

A ciencia cierta, no es claro cuánto tiempo podría durar el nuevo precio mundial de hoy, si bien hay un consenso generalizado que durante el resto del año podría valer por encima de 40 dólares. Para las exportaciones de Vaca Muerta, esta tendencia puede ser un punto a favor.

Neuquén viene de exportar en junio el 40 % de su producción de shale oil. En los puntos de exportación sobre el Atlántico, ese crudo recibe una serie de descuentos que se suelen calcular en función del valor de referencia, en este caso el crudo Brent del Mar del Norte.

Esos descuentos se relacionan con la calidad del crudo y con cuestiones de transporte e impositivas. Así, en total, esa quita del en el precio orilla los 10 dólares. Lo que podría suceder es que, con una referencia internacional más alta, la tasa de descuentos se aplique sobre un mayor precio que hoy rige en el mundo. Así las empresas obtendrían una diferencia algo más alta por cada barril exportado en el futuro.

Está claro que esto será un parámetro siempre y cuando la tendencia hacia la suba continúe: las operaciones suelen realizarse con muchos días de anticipación, en un mercado de futuro y el nuevo valor solo regirá si es una tendencia.

También cada operación es un mundo aparte y lo que rige en definitiva es la necesidad de una petrolera y la demanda de un importador determinado. Pero está claro que hoy la referencia internacional es mayor, y por eso todo indica que los precios de exportación pueden tener una base mayor como parámetro.