El Día Mundial del Celíaco se celebra el 5 de mayo. Se estima que en Argentina 1 de cada 100 habitantes puede ser celíaco.
LA ENFERMEDAD CELÍACA, también llamado sprue celíaco, es una enfermedad digestiva autoinmune que daña las vellosidades de la mucosa del intestino delgado e interfiere con la absorción de nutrientes de los alimentos (proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas). Las personas con este trastorno no pueden tolerar el gluten que se encuentra en el trigo, la avena la cebada, y el centeno (TACC). La avena pareciera no producir daño, pero, en su proceso de industrialización, puede encontrarse contaminada granos de trigo, cebada o centeno. Cuando ingieren alimentos que contienen gluten, su sistema inmune responde atacando las vellosidades del intestino delgado, que primero se inflaman y más tarde se atrofian, aplanan, e incluso pueden llegar a desaparecer.
Es una enfermedad genética, más común en personas de ascendencia europea que en los asiáticos y africanos. Su incidencia puede ser tan alta como 1 en 250 a 300 en la descendencia europea.
Por ejemplo, la enfermedad celíaca es tan común que en Italia todos los niños son rutinariamente examinados. El diagnóstico médico occidental del sprue celìaco se basa en la detección de tres anticuerpos de gluten en la sangre, antigliadina, antiendomisio y antireticulina. Este diagnóstico se confirma mediante una biopsia de tejido del intestino delgado.
Los síntomas de celiaquía incluyen:
Distensión abdominal y dolor recurrentes, flatulencia, diarrea crónica, heces malolientes.
Pérdida de peso, anemia.
Fatiga, hormigueo y entumecimiento debido a la neuropatía periférica, calambres musculares.
Dolor de huesos y articulaciones.
Llagas dentro de la boca, decoloración de los dientes.
Erupción cutánea dolorosa (dermatitis herpetiforme).
Retraso de la menstruación, hipomenorrea o amenorrea por pérdida excesiva de peso.
Cambios del comportamiento.







