El Día Mundial contra el Uso Indiscriminado de Agroquímicos se celebra cada 26 de diciembre, avivando uno de los inconvenientes que acarrea la utilización indiscriminada de dichas sustancias.
Su uso afecta a todos los enemigos naturales de ese agente, polinizadores y otros organismos benéficos; y se incita en la mayoría de los casos a la aparición de plagas o enfermedades secundarias, que al esfumarse sus enemigos naturales se pueden tornar en primarias.
Los agroquímicos son productos que contaminan suelo, acuíferos, afectan la salud de millones de personas, trabajadores del campo, consumidores y población en general.
Esta fecha posee por finalidad hacer un llamado a la reflexión y toma de conciencia de la población mundial, en alusión a la grave crisis ambiental generada por el manejo de los agroquímicos a nivel global.
La utilización frecuente e indiscriminada de plaguicidas provoca graves inconvenientes ambientales.
Según investigaciones realizadas en Estados Unidos, de los 500 millones de kilogramos de plaguicidas utilizados anualmente, solo el uno por ciento llega a los organismos nocivos (a los que en principio van destinados).
El noventa y nueve por ciento restante se queda en los ecosistemas. Una parte van a parar a la atmósfera por volatilización, otra parte significativa al suelo, y otra a los acuíferos.
Otro de los efectos de los plaguicidas son los perjuicios que afectan a la fauna del medio, como las abejas, aves insectívoras y a los insectos útiles, que son devastadores de insectos dañinos. Otra parte se queda en los productos agrícolas, siendo consumido directamente por los animales, y el hombre.








