2622430412

Compartí la noticia

El 25 de abril se conmemora el Día Mundial del Paludismo, instituido por los Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2007 y es la ocasión para hacer notar la importancia de invertir en la prevención y el control de la enfermedad y en mantener el compromiso político con este objetivo.

Qué es, qué lo provoca, cuáles son sus síntomas y su tratamiento

El paludismo o malaria es una enfermedad causada por parásitos del género Plasmodium que infectan los glóbulos rojos de la sangre o eritrocitos. Debido a esto, el paludismo puede producir anemia e inflamación del hígado y el bazo. Si la infección no se trata a tiempo, pueden presentase complicaciones hasta llegar a un cuadro severo, afectar otros órganos y en algunos casos provocar la muerte.

Estos parásitos se transmiten al ser humano a través de la picadura de mosquitos infectados, sobre todo entre el anochecer y el amanecer. No todos los mosquitos pueden transmitir paludismo, solo los que pertenecen al género Anopheles.

El paludismo puede ser causado por diferentes especies de parásitos del mismo género: Plasmodium falciparum, Plasmodium vivax, Plasmodium malariae y Plasmodium ovale; siendo más frecuente el paludismo por P. vivax y por P. falciparum, siendo este último el más mortal. Según la OMS, en los últimos años también se han reportado casos humanos por P. knowlesi, un parásito del mono que aparece en zonas boscosas de Asia Sudoriental.

Los síntomas del paludismo aparecen a los 7 días o más de la picadura del mosquito transmisor y pueden incluir fiebre, escalofrío, dolor de cabeza, de cuerpo, muscular, náuseas y ocasionalmente vómito. El diagnóstico de esta enfermedad se realiza analizando una muestra de sangre.

Para tratar el paludismo, actualmente se sugiere utilizar una combinación de medicamentos para eliminar en poco tiempo la infección en la sangre, evitar infecciones recurrentes y evitar las consecuencias clínicas. La combinación de los medicamentos debe tomar en cuenta diversos aspectos, como la especie de plasmodio que causa la infección, la sensibilidad de los distintos estadios y la resistencia del parásito a los fármacos.

Cómo prevenirlo

Algunas estrategias de prevención para el paludismo son: rellenar y drenar charcos, a fin de disminuir o eliminar los criaderos de mosquitos, usar mosquiteros en ventanas y puertas, aplicar insecticidas de acción residual en las paredes interiores de las viviendas, utilizar prendas que protejan cuerpo, brazos y piernas y repelentes de insectos sobre la piel expuesta para evitar picaduras, entre otras. 

Para hacer frente a esta enfermedad, el Instituto Nacional de Salud Pública realiza investigación a través de su Línea de Investigación por Misión (LIM) en Prevención y control de enfermedades transmitidas por vector, entre las que se encuentra el paludismo. Asimismo, forma recursos humanos especializados en estas áreas, al ofrecer la Maestría en Ciencias y Maestría en Salud Pública, ambas con área de concentración en Enfermedades Transmitidas por Vector.