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Cansancio, somnolencia, aumento de peso y sequedad en la piel son algunos trastornos de esta glándula encargada de regular el funcionamiento del organismo.

La glándula tiroides es una de las encargadas de regular el funcionamiento del organismo, tiene forma de mariposa y se encuentra ubicada en la base del cuello. Muy común es escuchar hablar sobre el cáncer de tiroides y es por eso que es importante informar sobre el pronóstico alentador que hay para los pacientes en el caso de detectarlo de manera temprana.

El cáncer de tiroides es más común en personas con historia de exposición de la glándula tiroides a la radiación, con una historia familiar de cáncer de tiroides y en personas mayores de 40 años. Sin embargo, en la mayoría de los pacientes, no se conocen las causas específicas.

No existen síntomas físicos y que la alarma a veces suele ser un crecimiento abrupto a nivel del cuello.

¿Cuáles son los síntomas de cáncer de tiroides?

El signo principal es un bulto (nódulo) en la tiroides y la mayoría de los cánceres no producen ningún síntoma. Las pruebas de sangre en general no son de ayuda para encontrar el cáncer de tiroides y las pruebas de tiroides como la TSH generalmente son normales, aun cuando el cáncer esté presente. El examen del cuello por parte del médico es la forma más común como se encuentran los nódulos y cáncer de tiroides. Con frecuencia, los nódulos de tiroides se encuentran incidentalmente en pruebas de imágenes como las tomografías computarizadas y los ultrasonidos del cuello realizados por motivos no relacionados con la tiroides. Ocasionalmente, los mismos pacientes pueden encontrar los nódulos al notar un bulto en el cuello al mirarse en un espejo, al abotonarse la camisa o ponerse un collar.

Raramente, los nódulos o cáncer de tiroides pueden causar síntomas. En estos casos los pacientes se pueden quejar de dolor en el cuello, la mandíbula o el oído. Si el nódulo es lo suficientemente grande para comprimir la tráquea o el esófago, puede causar dificultad para respirar, para tragar, o causar un “cosquilleo” en la garganta. Rara vez, puede producir ronquera si el cáncer irrita un nervio que controla las cuerdas vocales.

Los puntos importantes a recordar son que los cánceres que se originan en los nódulos tiroideos generalmente no producen síntomas, las pruebas de función tiroidea son típicamente normales aun cuando el cáncer este presente, y que la mejor manera de encontrar un nódulo tiroideo es asegurarse de que su médico le examine el cuello como parte de su chequeo periódico.