Ayer se vivieron momentos de tensión en el Cañón del Atuel, cuando una llamada al 911 alertó sobre una voz pidiendo ayuda desde un sector del acantilado, aunque sin poder identificar su ubicación exacta.
Tras recibir el aviso, efectivos policiales se movilizaron rápidamente hacia la zona conocida como la Garganta del Diablo. Allí descubrieron que dos personas se encontraban realizando un descenso en el cañón utilizando sogas. Sin embargo, el incidente ocurrió cuando una de ellas cayó al piso, mientras que la otra quedó atrapada a unos 25 metros de altura, sin posibilidades de subir o bajar por sus propios medios.

Ante la gravedad de la situación, se activó un operativo de rescate que involucró a unidades especializadas. Acudieron equipos de Rescate, la Unidad de Vehículos Aéreos No Tripulados (VANT), la Policía Rural y personal de la Subcomisaría Rama Caída. Asimismo, efectivos del Destacamento El Nihuil aseguraron el área para evitar otros accidentes durante las labores de rescate.
El equipo interviniente logró, en una primera instancia, poner a salvo a Q.F.L., un joven de 19 años, quien relató que habían comenzado el descenso cerca de las 4:00 de la tarde. Fue atendido en el lugar por personal del Centro de Salud y trasladado posteriormente al hospital para un chequeo médico. Horas después, lograron rescatar a A.A.J., de 20 años, quien presentaba heridas y politraumatismos. Este último también fue trasladado al hospital para recibir atención especializada.
El operativo dejó en evidencia el riesgo asociado a este tipo de actividades sin las medidas de seguridad adecuadas, destacando además la importancia de contar con equipos especializados en situaciones de emergencia como esta.








